La técnica utilizada se basa en las microlentes gravitacionales,
que hacen que un cuerpo actúe en forma de lupa cuando se encuentra justo
entre nuestra línea de visión y la estrella "aumentada". El resultado es un
incremento de la magnitud de la estrella más alejada. Existen varios grupos
para la detección de los MACHOS (así se llaman a estos eventos) para
calcular cuanta materia oscura existe en nuestra galaxia en forma de objetos
no luminosos como planetas gigantes o enanas marrones. El grupo compuesto
por astrofísicos de Nueva Zelanda, Australia, Japón y EEUU han observado
ciertas variaciones en la curva de luz del MACHO-98-BLG-35. Esto puede ser
producto de la existencia de un planeta orbitando a la estrella aumentada.
Según los cálculos de este equipo el planeta tendría entre 0,002% y 0,01%
la masa de la estrella, lo que equivaldría a un planeta como la Tierra o
Neptuno.
Esta noticia, sin embargo, los propios ponentes destacaron en su presentación en la reunión de la Sociedad Americana de Astronomía que están mostrando cómo estudiar fenómenos similares en el futuro para poder confirmar totalmente la detección. Principalmente, en el caso del MACHO-98-BLG-35, argumentan que es necesario una red de observatorios que llegue a Sudáfrica y Chile para realizar así un seguimiento las 24h.
Esta noticia, sin embargo, los propios ponentes destacaron en su presentación en la reunión de la Sociedad Americana de Astronomía que están mostrando cómo estudiar fenómenos similares en el futuro para poder confirmar totalmente la detección. Principalmente, en el caso del MACHO-98-BLG-35, argumentan que es necesario una red de observatorios que llegue a Sudáfrica y Chile para realizar así un seguimiento las 24h.
