Finalmente, en diciembre de 1997, una nueva técnica de búsqueda para
detectar las contrapartidas en el espectro visible de la luz, hizo posible
que telescopios del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) localizaran
un objeto extragaláctico asociada a una explosión pocas horas después de
detectarse con los satélites artificiales en órbita a la Tierra. Por fín,
quedaba claro que los GRBs (acrónimo en inglés de "explosiones de rayos
gamma") se generaban en otras galaxias alejadísimas de la Vía Láctea.
El 23 ene 1999, una nueva explosión, denominada GRB 990123 fue
detectada por el experimento BATSE a bordo del satélite Compton (NASA).
Inmediatamente, una estimación estimatiba sobra la posición de la fuenta de
la explosión se enviaba a tierra a la Red de Coordenadas de Explosiones de
Rayos Gamma, cuya sede se encuentra en Centro de Vuelos Espaciales Goddard
(EEUU). También de forma automática, esta posición se reenviaba por correo
electrónico a astrofísicos de observatorios de todo el mundo. El telescopio
del proyecto ROTSE (Experimento robótico para la búsqueda de contrapartidas
ópticas) en Los Álamos se situó en la zona del evento tan sólo 22 segundos
después del aviso. Este telescopio usa una lente fotográfica de 200 mm a
f/1,8 y otro instrumental proveniente de equipos comerciales de aficionados,
con lo que obtiene imágenes digitales de 17° (34 veces el diámetro de la
luna llena). De esta forma, localizó rápidamente una fuente que incrementaba
su brillo. En tan sólo cinco segundos más el objeto llegaba a magnitud 9
¡¡con prismáticos podría haberse visto!!
Carl Akerlof, de la Universidad de Michigan y responsable del ROTSE comentó: "Estaba alucinando. Como mucho, esperábamos algo débil ópticamente, en el límite de nuestra sensibilidad. En su lugar, encontramos uno escandaloso". Otro científico, Alan Bunner (NASA), ofreció unas afirmaciones igualmente apasionadas: "Si esta explosión se hubiera originado en la galaxia Vía Láctea [la nuestra], habría iluminado la noche".
Este evento paró toda actividad en los grandes telescopios de los
mejores observatorios del mundo. El telescopio europeo BeppoSAX registró la
explosión también a la vez que el Compton, pero se tardan 90 minutos en
enviar los datos a Tierra y aproximadamente una hora en procesarlos. Stephan
Odewahn, Shri Kulkarni y George Djorgovski (Instituto Tecnológico de
California) localizaron a la contrapartida óptica con el telescopio de Monte
Palomar tres horas después de la primera detección. La siguiente noche, el
mismísimo Keck II (actualmente, el mayor telescopio del mundo) capturaba
también imágenes de la contrapartida y situaba el objeto emisor a al menos 9
mil millones de años luz del Sistema Solar. En el Instituto de Astrofísica
de Canarias los telescopios también se movilizaron para observarlo.
La secuencia de observaciones ha sido la siguiente:
Hora (TU) Cronom AR Dec error Rmag Notas
09:46:56,12 00:00:00 242,87 41,63 5-10° BATSE Pos. ini.
09:47:18,3 00:00:18 11,82 ROTSE
00:00:30 t50 duración
00:00:32 237,06 51,53 5-10° BATSE Pos. final.
09:47:43,5 00:00:47 8,95 ROTSE
00:00:63 t90 duración
09:47:08,8 00:01:12 10,08 ROTSE
09:51:37,5 00:04:41 13,22 ROTSE
09:54:22,8 00:07:27 14,00 ROTSE
09:57:08,1 00:10:12 14,53 ROTSE
10:17:33 00:30:37 231,00 46,60 1°,7 LOCBURST
~13h 03:13 231,374 44,754 5' SAX/WFC
13:37:20,3 03:50:24 18,70 Palomar 1,5m
13:51:03,6 04:04:08 18,78 Palomar 1,5m
14:02:56,5 04:16:00 18,75 Palomar 1,5m
16:59:28 07:12:32 231,369 44,758 2' SAX/WFC
14:02:56,5 04:16:00 18,75 Palomar 1,5m
16:59:28 07:12:32 231,369 44,758 2' SAX/WFC
17:18:18 07:31:22 231,3772 44,7668 1" Palomar 1,5m
19:06:12 09:19:16 231,374 44,758 1",5 SAX/NFI
¿Qué objeto ha originado este fabulosa explosión? En la actualidad, los astrofísicos y cosmólogos están tratando de ofrecer algunas respuestas, aunque por ahora se recurren a fenómenos exóticos como fusión de estrellas de neutores o hipernovas. Una semana después del fenómeno, ya se han publicado a través de Internet en un servidor de publicaciones científicas nada menos que media docena de artículos al respecto del GRB 990123. El astrofísico S. G. Djorgovski ha propuesto que la fuente original de la explosión habría sido magnificada al situarse detrás de una galaxia (mucho más cerca de nosotros). Este fenómeno se conoce como lente gravitatoria y se produce gracias a la deformación del espacio-tiempo por la masa de la galaxia situada en nuestra línea de visión con la explosión, de forma que concentra los fotones gamma. Lo mismo que una lupa ordinaria hace con los rayos de Sol. Debido al distinto recorrido de los fotones, se podría esperar una réplica de la explosión en algunas semanas.
Sin duda, esta explosión ha supupuesto un paso importante para la comprensión de la naturaleza de uno de los fenómenos que más se ha resistido a la instrumentación astronómica durante décadas.
