eta Car se hace más luminosa.

  5 jun 1999. Eta Carinae es una estrella que hace pocos siglos era una de las estrellas más brillantes del cielo y se encuentra a 4000 años luz del Sistema Solar. Fue observada por vez primera por Edmund Halley en 1677 y llegó a ser casi tan luminosa como Sirio (la más brillante del cielo) en 1843. Desde entonces disminuyó su brillo. En este siglo, con la construcción de grandes telescopios, los astrónomos explicaron esta disminución. La estrella se había ocultado tras una densa nube de material proveniente de su atmósfera exterior.

&npbs; El Telescopio Espacial Hubble ha venido realizando un estudio de esta interesante estrella. eta Car se encuentra en las etapas finales de su vida y en algún momento explotará en forma de supernova o hipernova, ya vida y en algún momento explotará en forma de supernova o hipernova, ya que posee nada menos que 100 masas solares. Se encuentra a tan solo 7500 años luz de la Tierra, situándonos en una posición excepcional para cuando se produzca la explosión: eta Carinae rivalizaría durante días con el brillo del Sol. Pero estar situados en primera línea de visión tiene sus riesgos, por que existen estudios que culpan a supernovas cercanas de algunas de las extinciones masivas, debido a las intensas radiaciones que se emiten durante la explosión.
&npbs; A mediados de abril la Unión Astronómica Internacional alertaba del gran incremento de brillo entre dos observaciones del Telescopio Espacial Hubble, una el diciembre de 1997 y otra en febrero de 1999. Los expertos en la evolución de las estrellas están tratando de explicar los mecanismos de este súbito incremento, puesto que no lo esperaban. "Ocasionalmente algo ocurre en astronomía que es tan asombroso, que pone a los astrónomos nerviosos", afirmó Kris Davidson, de la Universidad de Minnesota.
  Las imágenes obtenidas por el Hubble muestran un incremento de brillo similar en la nebulosa compuesta del material eyectado en la explosión ocurrida hace 150 años. Por lo tanto, la estrella en estos momentos posee el mayor brillo de los últimos 130 años, además de presentar la mayor variación en los últimos 50. Bish Ishibashi, de la Universidad de Minnesota (EEUU), afirma que "algo inusual está pasando en la estrella una vez más".
  Los expertos creían que al disiparse la nube, eta Carinae volvería a brillar de nuevo con intensidad, aumentando primero su intensidad en la luz infrarroja como preludio del incremento en luz visible y en el resto de longitudes de onda más energéticas, como el ultravioleta. Pero la teoría se ha quedado en papel mojado. La estrella ha incrementado su brillo en todas las longitudes de onda del espectro electromagnético en los últimos meses.
  Frasell Farrell, un aficionado de Australia experto en estrellas variables, comenta que "la última vez que eta Carinae era tan brillante, el lugar donde vivo era un territorio inexplorado habitado por los aborígenes Ngarrindijeri". De hecho, la estrella es visible a simple vista en lugares del Hemisferio Sur con un buen cielo oscuro y los astrónomos aficionados se han volcado a observar esta estrella.
  Las estrellas masivas como eta Carinae siguen el principio de "vive rápido, muere joven y harás un bonito cadáver". Consumen su combustible a ritmos muy acelerados y en cuestión de unos pocos millones de años explotan en forma de supernovas y convierten su núcleo en estrellas de neutrones, o incluso en agujeros negros. El Sol, por ejemplo, tiene una esperanza de vida de 10.000 millones de años, con una edad estimada de 5.000 millones.
  Cada año se descubren supernovas en otras galaxias, pero en la Vía Láctea hace muchos cientos de años que no se observa ninguna. La supernova emite tanta luz como 100.000 millones de estrellas a la vez. La más reciente y cercana fue la SN 1987a, que explotó en una galaxia satélite de la Vía Láctea.
  Cuando eta Carinae se convierta en supernova, de aquí a unos 10.000 años según Kris Davison, probablemente haya que usar gafas de sol para observarla.