Mira, la estrella cometa

La estrella que quiso ser planeta

Hace aproximadamente un año, saltaba la noticia de que Susan Terebey, utilizando el Telescopio Espacial Hubble había conseguido fotografiar un objeto. Con gran bombo y platillo, el Instituto Científico del Telescopio Espacial (STScI), la NASA y la empresa de Tereby, Extrasolar Research, anunciaron a los cuatro vientos que dicho objeto era, con casi toda seguridad, un planeta.
La noticia tenía su importancia, pues se trataría del primer planeta extrasolar fotografiado y no, como ocurre con los detectados hasta el momento, tan sólo un descubrimiento técnico. En aquel momento, ya avanzamos que existía un defecto de forma y la premura con la que se había realizado podía desembocar en una metedura de pata. La razón era simple. Terebey sólo tenía una imagen del objeto y no un espectro. Los espectros se obtienen al descomponer la luz, en los que podemos observar líneas de absorción. Identificando la posición de estas líneas se conoce parte de los elementos que forman el objeto analizado. Sin embargo, en el momento de realizar el anuncio no se poseía el espectro. De hecho, otro gran defecto de forma, el estudio ni siquiera se había enviado a una de las prestigiosas revistas científicas, cuyos artículos deben pasar antes por la revisión de otros expertos en la materia. Se llegaba, entonces, a la conclusión siguiente: "prometedor" candidato (a decir de sus descubridores), sin confirmar.

El desenlace final del asunto ha llegado estos días. Susan Terebey presentó el análisis del espectro obtenido en el telescopio Keck (Hawaii) el pasado 7 jun 199 en un congreso sobre estrellas frías y planetas gigantes celebrado en Arizona, y dos semanas después, el 19 jun 1999, en un congreso sobre el origen del Sistema Solar. Terebey afirmó que con el espectro en la mano, el objeto fotografiado es "más bien" el de una estrella, el de una enana marrón o incluso un planeta más caliente y joven de lo propuesto en primera instancia.

Keith S. Noll, del STScI y autor de una nota sobre este asunto en el semanario Science News, ha sido muy crítico: "Me parece una pérdida de tiempo y de mala ciencia tratar de mantener esta idea [sobre un planeta] cuando es mucho más simple y la alternativa es mucho más viable y soportada por todas las evidencias". Noll continúa diciendo que "los planetas extrasolares son uno de los santos griales de la astronomía actual y existe una gran tentación de verlos donde uno quisisera verlos. Pero en este caso, los datos parecen indicar muy claramente que este planeta extrasolar era un espejismo".