Dos astrónomos aficionados alemanes, Arno Gnadig y Andreas Doppler,
encontraron un par de fotografías realizadas en el año 1955. En ellas, y
con un margen de error igual al diámetro de la luna, pudieron encontrar
al asteroide, indicando su naturaleza como un trazo elongado en lugar de
ser puntual como las estrellas. Estos aficionados contactaron con Gareth
Williams y Brian Marsden del Centro de Planetas Menores de la Unión
Astronómica Internacional (UAI), quienes pudieron determinar de nuevo la
trayectoria del 1999 AN10 ahora contando con la posición del asteroide
44 años atrás. Solución: no hay peligro ninguno al menos hasta el 2076.
Más importante es la seguridad que existe en estos momentos sobre la
posibilidad de impacto en el año 2044, totalmente descartada.
El caso tiene su curiosidad, porque los aficionados alemanes usaron un catálogo de fotografías disponible de forma pública y gratuita a través de Internet, el Digital Sky Survey. Se trata de una digitalización de las placas fotográficas del hemisferio norte tomadas desde el Monte Palomar (EEUU). Para determinar con precisión la posición del asteroide, los astrónomos de la UAI usaron copias fotográficas, en lugar de la digitalizada.
¿Se acabaron los peligros por el momento? No y ya hemos comentado en info.astro que debido al auge del seguimiento de asteroides cercanos a la Tierra, este tipo de alarmas científicas continuarán y que el público debe acostumbrarse a tratar con incertidumbres estadísticas. Es así como funciona la ciencia, hay pocos hechos y muchas hipótesis o posibilidades. Que un nuevo asteroide que se pueda descubrir mañana se añada a la lista sólo debe quitar el sueño a los observadores que tratan de precisar su órbita.
El caso tiene su curiosidad, porque los aficionados alemanes usaron un catálogo de fotografías disponible de forma pública y gratuita a través de Internet, el Digital Sky Survey. Se trata de una digitalización de las placas fotográficas del hemisferio norte tomadas desde el Monte Palomar (EEUU). Para determinar con precisión la posición del asteroide, los astrónomos de la UAI usaron copias fotográficas, en lugar de la digitalizada.
¿Se acabaron los peligros por el momento? No y ya hemos comentado en info.astro que debido al auge del seguimiento de asteroides cercanos a la Tierra, este tipo de alarmas científicas continuarán y que el público debe acostumbrarse a tratar con incertidumbres estadísticas. Es así como funciona la ciencia, hay pocos hechos y muchas hipótesis o posibilidades. Que un nuevo asteroide que se pueda descubrir mañana se añada a la lista sólo debe quitar el sueño a los observadores que tratan de precisar su órbita.
