El Supernova Cosmology Project (SCP) y el High-Z Supernova Search Team (HZSST) han ido en busca de lejanas supernovas, explosiones de estrellas, en los rincones más distantes del Universo, para conocer el ritmo de expansión del Cosmos aplicando la teoría de la Gran Explosión. En concreto, buscan supernovas de tipo Ia. Estas explosiones de magnitudes inimaginables están producidas en sistemas de dos estrellas, en la que una estrella de la masa del Sol pero del tamaño de la Tierra roba materia a su compañera de mayor masa y diámetro. Cuando el peso de la pequeña enana blanca llega a las 1,4 masas solares (masa de Chandrasekar), la pobre no puede con su propio peso y explota liberando cantidades de energía muy grandes (esto es lo que llamamos supernova). Puesto que este mecanismo siempre constante, podemos conocer con precisión la distancia a la que se encuentran estas supernovas. Es lo mismo que calcular la distancia de una bombilla lejana conociendo de antemano cuántos watios tiene. Cuando los los equipos del SCP y el HZSST, dispusieron de suficientes observaciones, estadísticamente relevantes, observaron que las supernovas de tipo Ia situadas a distancias de varios miles de millones de años luz eran menos brillantes de lo esperado. Descartando gran parte de errores, aventuraron la teoría de que estas supernovas estaban situadas mucho más lejos de lo que se pensaba y que por tanto el ritmo de expansión del Universo se estaría acelerando. El carburante de esta aceleración sería desconocido, aunque algunos teóricos apuntaban a la llamada fuerza de vacío.
Dos equipos, uno dirigido por Brian Schmidt (Australia) y otro por Saul Perlmutter (EEUU), han intentado comprobar si la premisa de la que partieron el SCP y el HZSTT es verdadera, es decir, si efectivamente las supernovas lejanas poseen un comportamiento idéntico a las observadas en la vecindad intergaláctica. Sus primeras conclusiones han arrojado una sombra de duda. Las supernovas de tipo Ia cercanas llegan a su máximo brillo en cuestión de 20 días y luego se apagan con el paso de varios meses. Adam Riess (del equipo de Schimdt) comparó el ritmo de aumento de brillo de 10 supernovas cercanas con 30 lejanas observadas por el equipo de Perlmutter. Parece que las supernovas lejanas son más ágiles y llegan dos días antes a su máximo brillo. ¿Tiene esto algo que ver con la posibilidad de que además de ser más rápidas sean también más débiles? Los responsables de este estudio son precavidos y no descartan ninguna opción, incluso de que sus primeros cálculos sean erróneos.
