La estrella iota Hor, de magnitud 5,4, es visible a simple vista
desde el Hemisferio Sur. Astrónomos del Observatorio Austral Europeo (ESO) han estado buscando planetas en una
lista de cuarenta estrellas de tipo solar durante los últimos cinco
años. La técnica que han utilizado para cazar a iota Hor b es
exactamente igual a la que se viene usando hasta el momento. Se buscan
cambios periódicos en la velocidad de la estrella. Si algún planeta
orbita a la estrella, atrae a la estrella gravitacionalmente,
modificando su velocidad. Desde la Tierra, los astrónomos van en busca
de estos cambios y para confirmarlos necesitan realizar mediciones
durante mucho tiempo para descartar que en realidad se trata de
movimientos en la superficie producidos por la propia estrella. El grupo
de astrónomos que han realizado este descubrimiento usaron el Telescopio
Auxiliar Coudé (CAT) de 1,4 metros y un espectrómetro especial. Para ser
muy precisos en la medición de velocidad de la estrella, comparan las
líneas del espectro de la estrella con las del gas de yodo in
situ. La precisión obtenida es de +- 61 km/hora.
El equipo de descubridores está compuesto por Martin Kuerster,
Michael Endl y Sebastian Els (ESO-Chile), Artie P. Hatzes y William D.
Cochran (Universidad de Texas, EEUU), y Stefan Doebereiner y Konrad
Dennerl (Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, Alemania).
Nuevo planeta extrasolar en el Hemisferio Sur.
iota Hor posee al menos 2,26 veces la masa
de Júpiter y hasta ahora es el más parecido a la Tierra. iota Hor
b, la denominación del planeta, orbita a su estrella con un periodo
de 320 días (la Tierra tarda 365,25 días). Además, gracias a este
descubrimiento también se ha determinado el peso de la estrella
en 1,06 masas solares. Nuestro planeta, por otra parte, se sitúa a una
distancia media del Sol de 150 millones de kilómetros. El nuevo
exoplaneta se interna 117 millones, en el punto más cercano, y se aleja
162 millones de kilómetros en el punto más lejano de su órbita.
