La Cassini retrasa la llegada del nuevo milenio.

La llegada del nuevo milenio ha sido retrasada por el acercamiento de la sonda Cassini-Huygens a la Tierra, según ha informado John Zarnecki de la Universidad de Kent en Canterbury (Reino Unido).
Zarnecki, que es uno de los científicos de la Agencia Espacial Europea envueltos en la misión, apuntó que dicho retraso será de tan solo una millonésima de segundo.
Desde luego, el Dr. Zarnecki está en lo correcto. La Cassini-Huygens pasó cerca de la Tierra el pasado 18 ago 1999 tal como comentamos en info.astro. El objetivo de este acercamiento era acelerar la sonda varios kilómetros por segundo para alcanzar a su próximo destino, el planeta Júpiter, en el año 2001. Sin embargo, esta energía extra que la sonda obtuvo fue robada de la que posee la Tierra. Es lo que los físicos llaman "ley de la conservación de la energía": la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. O como en este caso, se intercambia. La energía que ha hecho acelerar a la Cassini, por tanto, en la justa medida ha hecho frenarse a la Tierra. Por esta razón, el próximo milenio llegará una millonésima de segundo más tarde de lo previsto.
Uno de los precursores de la química, Lavoisier, enunció la ley de la conservación de la masa. Según ésta, los elementos ni se creaban ni se destruían, se conservaban. También se planteó la ley de la conservación de la energía, según la cual ni se creaba ni se destruía, se transformaba (la energía potencial que posee una piedra a diez metros de altura se transforma en energía cinética -movimiento- cuando la soltamos). Pero Albert Einstein propuso en su Relatividad que en realidad, energía y masa son equivalentes en su famosa fórmula:
e = mc2

Gracias a esta ecuación por fín pudo conocerse la razón por la cual las estrellas generan energía. Contínuamente están convirtiendo ingentes cantidades de hidrógeno en helio, siendo el átomo de helio resultante de menor masa que la suma de los átomos de hidrógeno que necesitó. Esta diferencia se ha transformado en energía.
La asistencia gravitatoria realizada por la Cassini, y muchas otras sondas durante la historia de la exploración del Sistema Solar, obtiene la energía del momento angular de la Tierra y se transfiere al de la sonda. Para realizar una asistencia gravitatoria, la sonda se la coloca detrás del planeta en su órbita alrededor del Sol. Cuando se va acercando al planeta, la gravedad de éste acelera a la sonda, y la desacelera en la misma cantidad cuando se aleja de él. Sin embargo, con respecto al Sol, la sonda ha ganado energía (incrementó su velocidad) y el planeta la perdió.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que aunque la sonda haya ganado varios kilómetros por segundo, no significa la Tierra se haya frenado esos mismos kilómetros por segundo. Para acelerar una pelota de ping-pong a 200 m/s se hace falta mucho menos energía que para acelerar a esa misma velocidad a un balón de baloncesto.
Si el problema es frenar en lugar de acelerar, últimamente se está usando una técnica novedosa. Se trata de usar la atmósfera del planeta. Fue probada con éxito de forma experimental en la sonda Magallanes en Venus, y posteriormente en la Mars Global Surveyor (Mapeador Global de Marte).