Encontrada agua extraterrestre en dos meteoritos.

  5 sep 1999. Científicos estadounidenses han encontrado por primera vez gotas de agua insertas en dos meteoritos. Uno de ellos cayó el año pasado en Texas (EEUU). Estas gotas de agua, por tanto, parecen ser de origen no terrestre y su origen podría remontarse a los primeros días del Sistema Solar.

  Diariamente nuestro planeta se encuentra en total con 4 toneladas de material interplanetario, en su mayor parte en forma de estrellas fugaces. Las estrellas fugaces se producen al quemarse en la atmósfera las pequeñas partículas que dejan atrás los cometas, generalmente del tamaño de granos de arena. En otras ocasiones, cuando las estrellas fugaces son muy brillantes, llegan a caer al suelo pues tenían una masa suficiente para no desintegrarse. En Texas (EEUU) el día 22 mar 1998, unos chicos que jugaban al baloncesto en la ciudad de Monahans se llevaron un buen susto. A tan sólo 10 metros de donde jugaban cayó una piedra espacial de 22x10x5 cm, mientras que otro trozo cayó a 240 metros. El origen no terrestre del meteorito se ha confirmado y se clasificó como condrita.
  El pasado 26 ago 1999, el mineranólogo Michael Zolensky (Centro Espacial Johnson, NASA) y otros colegas publicaban un artículo en la revista Science detallando sus estudios sobre el meteorito de Texas y otro encontrado en Marruecos, llamado de Zag, en agosto de 1998. En el meteorito de Texas Zolensky ha encontrado pequeñas gotas de agua. Es la primera vez que se ha encontrado agua líquida en rocas extraterrestres. Zolensky afirmó que "hemos estado buscando agua en los meteoritos durante toda una generación".
  El meteorito de Zag se parece al de Monahans: los dos poseen cristales de sal púrpura milimétricos con pequeñas inclusiones de agua. La datación radiactiva de los meteoritos sitúan su origen hace 4.500 millones de años, lo que significa que el agua fue atrapada cuando el Sistema Solar se estaba formando. Pero no está claro si el agua era realmente del asteroide original o si fue depositado por un cometa o roca que se estrelló sobre él.
  Estos resultados arrojan algunas nuevas interrogantes. Por ejemplo, los dos meteoritos son condritas, que se supone provienen de asteroides bastante secos. Además los meteoritos provienen de la superficie de un asteroide, lo lógico sería encontrar agua sólo en el interior de estas gigantes rocas, puesto que la superficie está bombardeada por radiación cósmica. Otro problema es el tamaño de los cristales de sal, que son demasiado grandes. En los asteroides, la sal puede crearse cuando el agua se evapora después de reaccionar con la roca. Zolensky cree que "se necesita mucha agua para producir tal cantidad de sal".