Descubierta una luna en el asteroide (45) Eugenia.

  17 oct 1999. Según un artículo publicado por la revista Nature el pasado 7 oct 1999, el asteroide (45) Eugenia posee un satélite. Con este ya son dos los asteroides que cuentan con lunas orbitando a su alrededor. En este caso, el equipo de astrónomos descubrió el satélite con imágenes obtenidas desde el Telescopio de Canadá-Francia-Hawai en la cima del Mauna Kea. William Merline, jefe del equipo, afirma que "casi con toda seguridad, el satélite se creó a partir de un impacto". Este descubrimiento no es fortuito, sino que se debe al programa de búsqueda de satélites de un catálogo de unos 200 asteroides.

  El asteroide Eugenia fue el número 45 de los pequeños planetas que orbitan el Sol en un cinturón entre las órbitas de Marte y Júpiter (hoy en día se cuentan más de 10 mil cuerpos menores). El denominado Cinturón de Asteroides está compuesto por objetos rocosos de entre pocas decenas a cientos de kilómetros de diámetros que nunca pudieron formar un planeta debido a las influencias del gigante Júpiter y el pequeño Marte.
  El diámetro de (45) Eugenia se estima en 215 kilómetros, mientras que su satélite tendría alrededor de 13. La luna asteroidal parece tener una órbita circular alrededor de Eugenia de 1200 kilométros de radio.
  La anterior luna de un asteroide fue descubierta en 1993 cuando la sonda Galileo sobrevoló (243) Ida, catalogada como Dactyl.
  Hay que anotar que recientemente también se ha anunciado la posible detección de un compañero del cometa Grigg-Skjellerup. Este viejo cometa fue visitado en 1992 por la sonda europea Giotto, tras ser recuperada de su hibernación desde que en 1986 fotografiara el núcleo del Halley. La revisión de los datos obtenidos por la sonda ha llevado a sugerir la existencia de un segundo núcleo entre 3 y 4 veces más pequeño que el principal.