
El telescopio, de nombre X-Ray Multi-mirror Mission (XMM), ha
sido construido por la Agencia Espacial Europea (ESA) y se trata de uno de sus
cuatro instrumentos espaciales clave del programa Horizonte 2000. Su objetivo
será observar el cielo en el rango de los rayos X, donde se dan algunos de los
eventos más violentos del Universo, como el canibalismo estelar. Puesto que
nuestra atmósfera absorve esta zona del espectro electromagnético, es necesario
el uso de telescopios en el espacio. El XMM se situará en una órbita muy
elongada, con una distancia máxima de 114 mil kilómetros (la Luna se encuentra
a unos 350 mil), para evitar los cinturones de radiación de Van Allen, que
dañarían su instrumental.
El XMM acompañará al Chandra de la NASA, lanzado en agosto pasado. El Chandra
posee mayor resolución y el XMM mayor sensibilidad, por lo que se
complementarán. Por desgracia (y ya son muchas para la NASA en este año), el
Chandra ha tenido problemas con varias de sus cámaras a causa de los rayos
cósmicos de gran energía.
La misión principal del XMM son 27 meses, aunque si todo va bien, está
preparado para prolongar su vida útil algunos años más. El centro de
operaciones del XMM está situado en la estación de seguimiento de satélites de
Villafranca del Castillo, a las afueras de Madrid.
