Mira, la estrella cometa

Observada la luz reflejada de un planeta extrasolar

Astrónomos británicos han observado por primera vez la luz de una estrella reflejada por un planeta extrasolar desde el Observatorio del Roque de los Muchachos. Los resultados de esta investigación han sido publicados esta semana en la prestigiosa revista científica Nature.
Como si de la búsqueda del Santo Grial se tratara, desde que en 1995 los suizos Michel Mayor y Didier Queloz encontrarán evidencias de la existencia de un planeta extrasolar en la estrella 51 Pegasi, un batallón de astrónomos de todo el mundo han dedicado sus esfuerzos para capturar la luz de uno de estos mundos situados más allá de nuestro Sistema Solar.

Este descubrimiento científico ha sido realizado por un equipo de astrónomos británicos, usando el telescopio William Herschel. Desde el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la cima de la isla canaria de La Palma, el grupo de investigadores usó una técnica novedosa que le ha permitido detectar por vez primera la luz reflejada de la estrella tau Böotis por un planeta que orbita a su alrededdor.

El planeta de tau Böotis, una estrella de tipo solar situada a 55 años luz del Sistema Solar, fue descubierto en 1997 por un grupo de astrónomos comandados por los estadounidenses Michael Mayor y Geoffry Marcy. Se encuentra a tan solo 7 millones de kilómetros de tau Böotis, mientras que la Tierra está a 150 millones de km del Sol. ¿Cómo han observado la luz de este planeta, estando tan lejos de nosotros y tan cerca de su estrella?

Andrew Collier Cameron, de la Universidad de St. Andrews (Escocia), y sus colegas han realizado tratamientos informáticos para separar la luz que nos llega de tau Böotis de la que es reflejada por su planeta. «La señal es muy débil, pero nos indica que viene de una planeta con el doble del diámetro y ocho veces la masa de Júpiter, un verdadero mounstruo», declaró Cameron.

Hasta el momento, tal como hemos venido informando desde info.astro, los planetas que se han observado orbitando alrededor de otras estrellas eran descubiertos debido al movimiento que inducen en sus soles, debido a la conocida ley de acción-reacción. En noviembre, el planeta que orbita a la estrella HD 209548 gracias a que el planeta pasa por delante de la estrella y atenúa el brillo que nos llega de ella.

Keith Horne, también de la Universidad de St. Andrews, cree que se ha abierto nuevas y sorprendentes posibilidades para el estudio de planetas extrasolares: «Ahora es posible estudiar las atmósferas de estos y conocer qué tipos de moléculas están presentes». Horne agrega que «este es uno de los mayores pasos que la gente ha estado esperando en el camino para saber si hay vida en los planetas en torno a otras estrellas».

La descripción del planeta de tau Böotis es de un infierno abrasador. Debido a su cercanía a la estrella, la atmósfera alcanza los 2000 grados centígrados azotada por el viento solar.

La técnica, si se ve apoyada por el resto de la comunidad científica internacional, abrirá las puertas a la exoplanetología comparada. Pudiendo determinar la composición de otros planetas, podremos saber cuan inusual (o no) es la aparición de vida en el Universo. Hasta ahora, hemos pensado que la única posibilidad de mantener grandes cantidades de oxígeno en las atmósferas planetas es debido a la actividad biológica, debido a que el oxígeno es muy reactivo químicamente y forma moléculas con otros elementos en cuanto tiene oportunidad.

Sin embargo, algo que se resiste por el momento es la fotografía directa de uno de estos mundos distantes. El único anuncio hecho hasta la fecha, el de TMR-1C, ha sido desmentido al analizar la luz y ver que su composición coincide con el de una estrella en lugar de un planeta.