
En palabras de Mark Robinson, del equipo de imagen de la NEAR, Eros «no
es sólo otra roca flotante en el espacio; hay mucha geología fantástica en
camino». Andrew Cheng, de la Univerisdad Johns Hopkins, cree que Eros formó
parte alguna vez de un cuerpo mayor, quizás, incluso, de un planeta. El resto
de miembros de la NEAR se mostraron igual de entusiasmados en la rueda de
prensa ofrecida el pasado día 17 feb 2000.
De los primeros datos que ha podido ofrecer la NEAR una vez en órbita,
destaca la densidad: 2,4 gr/cm3, parecida a la de la corteza
terrestre. Eros contrasta con el asteroide 253 Mathilde, también visitado por
la NEAR en 1997. Mathilde posee una densidad de 1,3 gr/cm3, sólo un
poco más que la del agua. Como la densidad del agua es de 1 gramo por
centrímetro cúbico, si pudiéramos tener un vaso lo suficientemente grande,
Mathilde prácticamente flotaría, mientras que Eros se hundiría
irremediablemente al fondo de este vaso de agua imaginario.
De hecho, en este asteroide, sería peligroso que un astronauta, como
Bruce Willis en la película Armegedón diera saltos de emoción al llegar
a la superficie. Le resultaría sencillo llegar a un kilómetro de altura y luego
bajar lentamente, pero a costa de poder situarse en órbita al asteroide, o
incluso, salir despedido al espacio interplanetario.
Los científicos datan las superficies de los planetas en función del
número de cráteres. Puesto que las imágenes obtenidas por la NEAR muestran que
Eros está craterizado en al menos el 80%, se deduce que posee varios miles de
millones de años de edad (el Sistema Solar comenzó a formarse hace 4 500
millones de años). El problema está en estimar el factor de corrección a
aplicar a los asteroides, porque sí es conocido el ritmo de impactos en los
grandes cuerpos del Sistema Solar, pero no en los pequeños asteroides.
En la fotografía que acompañan estas líneas se puede observar en grande
un mosaico de dos tomas obtenidas por la NEAR el pasado día 14 feb 2000. En la
imagen original
se pueden observar grandes rocas del tamaño de casas. Como en los asteroides
nunca han tenido actividad volcánica al estilo de la Tierra, estas rocas
debieron ser lanzadas durante los impactos, así que estudiándolos los
científicos esperan conocer la composición del interior del asteroide.
La NEAR (Near Earth Asteroid Rendezvous, Cita con un asteroide
cercano a la Tierra) fue lanzada el 17 feb 1996 desde Cabo Cañaveral (EEUU). Se
trata de una iniciativa de la NASA y del Laboratorio de Física Aplicada de la
Universidad John Hopkins. En junio de 1997 realizó una aproximación al
asteroide 253 Mathilde, obteniendo imágenes e información sobre su masa y
densidad. En enero de 1998, la NEAR se acercó a la Tierra para una asistencia
gravitatoria. Con la debida corrección en su trayectoria, se situaba en camino
a 433 Eros. Su inserción en órbita al asteroide estaba prevista para diciembre
de ese año. Sin embargo, una serie de infortunios técnicos, hicieron que la
sonda saliera de su trayectoria prevista. Los ingenieros de la misión, dejaron
a la NEAR en órbita alrededor de Sol para que encontrase de nuevo, poco más de
un año después, a Eros.
A partir de la semana pasada, los responsables de la misión están
recogiendo gran cantidad de datos. Durante los próximos meses harán que la
sonda vaya decrementando su altura, hasta los 35 kms. Está prevista que la
misión principal termine el 14 feb 2001. Sin embargo, ya hay algunas ideas
rondando las cabezas de los científicos... como hacer descender la NEAR en la
superficie de Eros. Pero esto dependerá de cuánto propelente queda.
Más información
- Página de la NEAR (JHU-APL, en inglés).
- Noticias destacadas del asteroide Eros. (En inglés).
