El Administrador de la NASA asume los fallos del programa de Marte

Daniel Goldin, administrador general de la NASA, asumió el míercoles toda la responsabilidad de las deficiencias detectadas en el programa de exploración de Marte. El día antes se hizo público el informe que un panel de técnicos redactó, indicando pormenorizadamente los problemas ocurridos en la pérdida de las dos sondas del proyecto Mars Surveror 99, la Mars Climate Orbiter y la Mars Polar Lander.

  «En mi visión de motivar a la gente, los presioné demasiado. Y haciendo eso, ahogué el sistema demasiado. No fue intencionado, y no fue malicioso. Creí en la visión, pero pudo hacer inevitable algunos fallos». La visión propuesta por Daniel Goldin cuando llegó a su puesto es el conocido «bueno, bonito y barato». Pero su sueño atraviesa por momentos muy difíciles.
  El informe ataca duramente a las últimas fases de desarrollo de las sondas, donde no se ha hecho suficiente incapié en las comprobaciones de integración de los elementos. La causa de la desintegración de la Mars Climate Orbiter se debió, según la investigación, a que Lockheed Martin (la empresa contratista) ofrecía los datos de navegación en unidades inglesas y el Jet Propulsion Laboratory los interpretaba como unidades métricas. Tres meses después, la Mars Polar Lander acababa también estrellándose debido a un error de diseño en la interpretación de los sensores de aterrizaje.
  Pero Goldin, en esta asunción de responsabilidades, barre para casa y señala que la causa última de los errores ha sido el déficit de presupuestos. Aunque no abandonará su filosofía -que quizás la tecnología hace posible-, afirmó que «nos aseguraremos que existen los fondos adecuados». Durante los últimos cinco años, el presupuesto de la agencia espacial estadounidense ha decaído un 5%, aunque el número de misiones ha aumentado de forma considerable (de hecho, en info.astro no damos a basto para hacernos eco de todas). Sin embargo, tener dos sondas por el precio de una (la MCO y la MPL costaron lo mismo que la Mars Pathfinder y su robot) ha sido una temeridad científica.
  Y es que desafortunadamente, lo único que se ha perdido con la MPL y la MCO ha sido parte del prestigio de la NASA y el invaluable avance científico. Los millones de dólares no se esfumaron en Marte, buena parte está en las arcas de empresas como Lockheed.