El SOHO observó un brillante cometa no descubierto

El Observatorio Solar SOHO, un proyecto conjunto entre la ESA y la NASA, observó un cometa que durante 1997 fue lo suficientemente brillante como para ser detectado por telescopios de aficionados y, sobre todo, por los programas de detección de objetos cercanos a la Tierra. A esta conclusión llegaron un equipo de astrónomos franceses y finlandeses, que publicaron los resultados de su investigación en la revista Nature.

  El instrumento del SOHO llamado SWAN, obtiene imágenes de todo el cielo tres veces por semana en una región de los ultravioleta (121,6 nanómetros), con lo que son capaces de detectar la emisión de los átomos de hidrógeno. Dado que la luz solar rompe las moléculas de agua en átomos de hidrógeno y oxígeno, SWAN es capaz de detectar la presencia de cometas. Sin embargo, las imágenes de SWAN tienen poca resolución y los astrónomos necesitan combinar muchas imágenes, en su caso 309, para identificar objetos en movimiento.
  En el estudio, el equipo franco-finlandés resolvió 18 cometas, 17 de ellos ya conocidos. El C/1997 K2, sin embargo, llegó a perihelio el 26 jun 1997, a 230 millones de kilómetros del Sol. Brillando con magnitud 11, tanto aficionados como profesionales, podrían haberlo descubierto sin problemas... Pero no fue así.
  A raiz es estos datos, se han hecho más altas las críticas realizadas a los programas de búsqueda de objetos cercanos a la Tierra. Según comenta Benny J. Peyser, moderador del Cambrige Conference Network, un número creciente de expertos en este campo, se han vuelto cada vez más críticos con la obsesión de la NASA de detectar sólo grandes asteroides, dado que tanto pequeños como grandes, ofrecen un peligro potencial más alto que el que acepta por lo general la agencia espacial estadounidense.
  Michael A'Hearn, investigador de la Universidad de Maryland y responsable en la Unión Astronómica Internacional, comenta su preocupación por el que ningún sistema de vigilancia espacial detectara el C/1997 K2. Según A'Hearn el descubrimiento tardío de este cometa «muestra los agujeros en el programa estadounidense de detección de objetos celestes, que pudiera suponer un peligro para la Tierra». Y es que en realidad, se desconoce qué peligro potencial de impacto poseen actualmente los cometas. Este investigador opina, además, que a pesar de todas las notas de prensa optimistas, estamos muy lejos de tener controlados los peligros de los impactos.