Las Leónidas podrían dar una sorpresa este viernes

Las Leónidas podrían tener su máximo en la noche del viernes 17 al sábado 18 de noviembre. Aunque los expertos tienen sus dudas, podría verse una intensa tormenta de estrellas fugaces.

Explíqueme Vd. eso de las Leónidas, si no le importa.

Las Leónidas son una lluvia de estrellas fugaces visible durante noviembre y suelen tener su máximo hacia el día 17. El fenómeno de las estrellas fugaces está causado por pequeñas partículas de polvo que se desintegran en contacto con la atmósfera terrestre, que en el caso de las Leónidas las desprende el cometa Tempel-Tuttle y que siguen su misma órbita.

Este cometa da una vuelta alrededor del Sol cada 33 años. Cuando está cerca del Astro Rey (y por tanto, de la Tierra), hay más partículas, y cuando la Tierra se cruza con las Leónidas, se ven muchas más estrellas fugaces que cuando el Tempel-Tuttle está lejos del Sol.

En 1966, en el paso anterior, los observadores pudieron ver un gran espectáculo que los expertos aún no saben estimar bien si fueron decenas o decenas de miles de meteoros por hora en el máximo. ¿Se ve en cada retorno del cometa siempre una actividad similar? No. Ocurre que la órbita de ese reguero de partículas se ve muy influenciada por el poder de atracción de Júpiter, unas veces la nube está más cerca y otras más lejos de la Tierra, afectando a la actividad.

En los años en los que el cometa está viajando por la periferia del Sistema Solar, la actividad máxima de las Leónidas no suele superar las pocas decenas de meteoros a la hora.

Por un efecto de perspectiva, las Leónidas parecen radiar todas de un punto situado en la constelación de Leo, y es por eso por lo que reciben este nombre (las Perseidas están asociadas a otro cometa, el Swift-Tuttle, y radían de la constelación de Perseo).

Condiciones de observación

Como noviembre es un mes meteorológicamente estupendo, para colmo, las condiciones de observación este año van a verse severamente agravadas por la presencia de una luna en fase de cuarto menguante en las inmediaciones de la constelación de Leo.

La constelación no sale del horizonte hasta la medianoche local, por tanto, observar antes no es necesario. La hora y actividad concreta del máximo están este año en disputa. Ignacio Ferrín publicó en Astronomía Digital 8 un artículo en el que muestra una tabla comparativa de las diferentes predicciones realizadas para este año.

Autor Fecha de los máximos Pico previsto
McNaught y Asher 18 nov 2000, 03:44 TU
18 nov 2000, 07:51 TU
¿100 met/h?
¿100 met/h?
Lyytinen y van Flandern 17 nov 2000, 07:50 TU
18 nov 2000, 03:44 TU
18 nov 2000, 07:51 TU
215 met/h
700 met/h
700 met/h
Göckel y Jehn 17 nov 2000, 7:53 TU
18 nov 2000, 12:00 TU
900 met/h
300 met/h
Joe Rao 17 nov 2000 (mañana, TU) 250-500 met/h
Ignacio Ferrín 17 nov 2000, 09:20 TU 3500-5000 (¿50 000?) met/h

El pasado año los astrónomos consiguieron un gran éxito al lograr, por vez primera en la historia, determinar la hora exacta del máximo de una lluvia de estrellas fugaces con un error menor al minuto. Sin embargo, se usaron diferentes métodos y este año, los astrónomos van a poner a prueba cada uno de los diferentes modelos propuestos.

Los grupos de Asher y van Fladern predicen casi exactamente lo mismo al usar modelos teóricos similares. Sin embargo, Tom van Fladern y Esko Lyytinen son más optimistas que David Asher y Robert McNaught y preveen un primer máximo de 215 met/hora el 17 nov 2000, 07:50 TU.

Hay que recordar que el Tiempo Universal equivale al tiempo local en Canarias, pero que en el resto de España, la hora local equivalente obtiene sumando una hora al TU (p.e., 09:20 TU = 10:20 hora local). En América hay que restar entre 5 y 8 horas al TU para obtener la hora local.

Por tanto, si nos tenemos que jugar todas las cartas a una noche, en Europa y Canarias, la elección es clara: la noche del viernes al sábado. Sin embargo, los observadores más constantes y experimentados, deberían también vigilar la madrugada del 16 al 17. Los observadores americanos deberían estar atentos esas dos madrugadas, ya que las apuestas los sitúan en buenas condiciones tanto la madrugada del viernes como el sábado.

Qué hace falta para observar

Sobre todo ganas y equipamiento para matar el frío (al menos en el Hemisferio Norte). Es aconsejable huir de las grandes urbes y encontrar cielos lo más oscuros posibles. Si se presentan con una actividad similar a la de 1999 (5000 met/h) o 1998 (500 met/h), no harán falta muchas más instrucciones, salvo las de mirar al cielo.

En caso de que la actividad sea algo pobre, lo mejor será observar a tres o cuatro palmos (con el brazo extendido) de la cabeza de Leo (que tiene forma de hoz).

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