Mira, la estrella cometa

Sedimentos en Marte

En el mes de diciembre, dos científicos de la Mars Global Surveyor (MGS) anunciaron el descubrimiento de antiguos fondos marinos en Marte. ¿Qué novedades aporta esta noticia sobre nuestra visión del Planeta Rojo?
Básicamente lo que han encontrado los autores es terreno claramente bandeado en afloramientos (de hasta 4 km de espesor) en distintas zonas de Marte, algunas alejadas miles de kilómetros de otras; se pueden distinguir tres tipos distintos de formaciones, que además guardan una relación espacial (y por lo tanto genética):

  • Una formación de capas de orden métrico claramente distinguibles.

  • Otra formación masiva (o tal vez formada por capas demasiado finas para la resolución de la MOC) que, cuando aparece asociada a la anterior, siempre se encuentra por encima, lo que sugiere una relación entre ambas. El contacto entre ellas puede ser neto o gradacional, lo que sugiere que son contemporáneas, en el sentido geológico.

  • Una tercera formación de "mesas" que se podrían ser paleodunas y se presentan por encima y discordantes con las anteriores, lo que indica que ha entre la deposición de las anteriores formaciones y la de ésta última se ha producido un periodo de no sedimentación y tal vez erosión, así que es posterior en el tiempo.

Las formaciones aparecen generalemente asociadas a pequeñas cuencas como cráteres -que en ocasiones parecen haber sido rellenados hasta el borde-, terreno caótico (formado probablemente por derrumbe a favor de erosión de agua subterránea), terreno intercráter o cañones. Luego veremos las implicaciones de esto.

El material parece ser consolidado y de grano fino (vamos, de origen sedimentario), porque en los bordes del terreno volcánico se suelen formar grandes cantos por erosión que no aparecen en este terreno, y además se observa la formación de yardangs, estructuras por erosión de viento que según los autores se forman sólo en rocas sedimentarias.

Entonces, ¿cuál puede ser el origen de esos depósitos? Con respecto al vulcanismo, los autores argumentan que el único tipo de erupciones que podría formar capas son las erupciones de tipo piroclásitico, en que una nube muy densa transporta fragmentos de magma semisólido, pero las erupciones piroclásticas producen capas de muy pocos centímetros y a poca distancia de los volcanes que las generan. Asumir que los terrenos de capas de Marte se han producido de esta manera implican una actividad volcánica a todas luces desmesurada, contando además con que no existen volcanes en las cercanías de los terrenos descubiertos; además, si no me equivoco (a ver esos otros geólogos) los depósitos de piroclastos son propios de estratovolcanes, que no existen en Marte. Otra opción podría ser que el material que forma las capas fuese en realidad fragmentos de roca generados por impactos meteoríticos, pero seguimos con el problema de la cantidad de espesor.

Por lo tanto quedan dos opciones: transporte éolico o acuático. El transporte eólico debe lidiar una vez más con la gran cantidad de material transportado, aunque en teoría a lo largo de mil millones de años se podrían haber formado capas a favor de cambios de presión atmosférica. Pero a los autores les gusta más el origen acuático, probablemente por sedimentación en pequeñas cuencas -cráteres por ejemplo- o incluso mares someros (los autores descartan por falta de evidencia un mar global)

Pero esa teoría también tiene sus problemas: no existen indicios de las vías por las cuales pudo llegar el sedimento, como canales fluviales o deltas, aunque los autores argumentan que éstas podrían haber sido enterradas o destruidas por erosión, y es que ese es otro de los puntos interesantes del descubrimiento: las formaciones parecen haber sufrido periodos de deposición y erosión posterior, ya que se aprecian canales y cráteres parcialmente exhumados, además de que estas formaciones, aunque han sido datadas por relaciones con otras zonas como pertenecientes a los primeros 600-1000 millones de años de Marte, no presentan apenas cráteres, lo que parece indicar que estuvieron protegidas (enterradas) durante el Gran Bombardeo Meteorítico y posteriormente.

En fin, pues como en todo gran descubrimiento quedan más preguntas que respuestas: ¿de verdad son sedimentos? si lo son ¿de dónde se han erosionado en tal magnitud? ¿cómo han sido transportados? ¿de qué se componen en realidad, son exclusivamente erosión de material volcánico o puede haber una parte por precipitación de carbonatos y sales? Si existen estos precipitados ¿por qué no los ha encontrado el espectrómetro de la MGS? ¿Cómo se combinan estas evidencias de lagos y mares someros con la gran abundancia de olivino, que se degrada fácilmente en presencia de agua? Los periodos de erosión y sedimentación ¿pudieron ser a escala global? ¿causados por qué? ¿cómo se relacionan genéticamente las formaciones de capas y masivas?

Son muchas preguntas, y no es fácil dar respuestas. Los geólogos sudamos para explicar algunos de los procesos que ocurren en la Tierra, y eso teniendo los datos muchas veces al alcance de la mano, así que podeis imaginaros lo difícil que es hacer geología a través de imágenes de satélite, y sin olvidar que -nunca me cansaré de repetir esto- Marte no es la Tierra, es un mundo distinto, con procesos distintos, con gravedad distinta, así que tal vez hay explicaciones que no se nos ocurren intuitivamente porque son impensables en la Tierra.