Según cálculos, existe una remota posibilidad de que la sonda llegue a verse visualmente desde la Tierra en su máxima aproximación (cuando pasa por el Pacífico Sur y Australia). Sin embargo, la sonda presentaría magnitud 11 o aún menos brillante. Se descarta totalmente que sea visible usando prismáticos (y desde luego, menos aún a simple vista). El problema está en saber qué orientación de los paneles solares exactamente tendrá la sonda.
En las animaciones que ha preparado la Ron Baalke (NASA), se puede disfrutar del acercamiento a la Tierra tal como si estuviéramos viajando en la StarDust.
Esta aproximación se enmarca dentro de la asistencia gravitatoria necesaria para propulsar a la sonda hacia su encuentro con el cometa P/Wild-2, el 2 ene 2004.
