Supermancha solar

El Sol está mostrando una actividad inusitada, mostrando manchas gigantescas y generando tormentas que perturban la atmósfera terrestre.
El Sol, el 28 oct 2003

La supermancha

Hace un momento recibí un correo de una persona que había visto un fenómeno extraño en el Sol: aparecían rayitas en su superficie. No consiguió respuesta en otros lugares y preguntó en el buzón de Astronomía Digital. Sospecho que lo que ha visto son las supermanchas solares que en estos momentos pasan por el disco del Astro Rey. Ya comenté hace unos días las estupendas vistas que proporcionaba la mancha catalogada como NOAA 0484, pero no había alertado de su prima 0486, que en aquel entonces apenas estaba apareciendo por el limbo.

Asociadas a estas gigantescas manchas, de tamaño comparable a Júpiter, el Sol está mostrando una inusutada actividad. Según cuenta SpaceFlight Now la tercera erupción solar más potente jamás registrada, asociada a la mancha 0486, se registró ayer y llegó a la Tierra esta mañana. Hace un par de horas, desde el Observatorio Flagstaff, en Arizona (a 35 grados de latitud) estaban disfrutando de una aurora. De hecho, según SpaceWeather, las auroras se han visto incluso en California.

El Sol

El Sol es una gigantesca bola de hidrógeno y helio, de 10 veces el diámetro de Júpiter. Es tan inmenso, que si nada lo detuviera, se colapsaría sobre sí mismo. Sin embargo, está en equilibrio: ¿cuál es el pilar sobre el que se sustenta?: la energía nuclear. El interior del Sol, a 15 millones de grados, es un reactor, que al fusionar hidrógeno, genera energía. Esta energía ejerce de presión hacia afuera y evita que colapse.

Magneto

Sin embargo, en la superficie del Sol, a solo unos pocos miles de grados, los átomos pueden retener electrones y el magnetismo se convierte en un agente de importancia en la dinámica del exterior solar. Uno de los fenómenos asociados al magnetismo solar son las manchas solares: zonas relativamente más frías, que por contraste las vemos en la Tierra como regiones oscuras. Otro fenómeno son las fulguraciones, que cuando son muy violentas, producen perturbaciones en la Tierra, tan inofensivas como las auroras o tan dañinas como la irrupción de telecomunicaciones y averías en centrales eléctricas.