Mira, la estrella cometa

Minería de datos en archivos históricos

El Grupo de Estudios Astronómicos ha descubierto una cincuentena de estrellas variables en la Gran Nube de Magallanes a partir de observaciones casi olvidadas realizadas entre 1889 y 1954.
Acaba de salir publicado un número especial del Boletín Informativo de Estrellas Variables de 11 páginas titulado: Reclassified and New Variables in the Archival Harvard College Observatory LMC Photometry, Garcia-Melendo, E.; Gomez-Forrellad, J. M. en el Information Bulletin on Variable Stars, 5048 (2001).

Se refiere a un curioso hallazgo por parte del Grupo de Estudios Astronómicos y del Observatorio Esteve Duran de 50 variables periódicas, de ellas 31 cefeidas, en la Nube Mayor de Magallanes analizando un conjunto de datos de fotometría fotográfica obtenida entre ¡1889 y 1954! por el Harvard College Observatory. Estas variables en unos casos son totalmente nuevas y en otros en su día fueron identificadas incorrectamente y no estaban catalogadas. Se trata de una parte de los famosos datos históricos que en su tiempo ya fueron analizados por los míticos Edward Pickering, Henrietta Leavitt, Annie Cannon, Harlow Shapley, Cecilia Payne y Sergei Gaposchkin, entre otros, sin que se apercebieran de su naturaleza.

Estos datos ahora obtenidos van a ser referenciados también en el catálogo de variables de las Nubes de Magallanes que están preparando los responsables del proyecto MACHO y que se espera se publique a fines del presente año. Dada la trascendencia del hallazgo los editores del IBVS han permitido publicarlo un número especial de 11 páginas, cuando el número total de páginas por artículo permitido en esta publicación es de tan sólo 4.

Podeis encontrar información detallada del trabajo y las curvas de luz de las variables. Para situar esta noticia dentro de su contexto histórico, en podeis encontrar un apartado nuevo con la historia de los grandes surveys de búsqueda de estrellas variables: observatorios, personajes, bibliografías, resultados, enlaces, etc.

La enseñanza que se saca de esta investigación es que tal vez mejor que iniciar nuevos "surveys" para encontrar estrellas variables, lo que se debería hacer primero es volver a analizar los datos fotográficos antiguos utilizando las técnicas informáticas actuales, pues en su día todo el cielo fue fotografiado varios centenares de veces hasta la magnitud 17-18, lo que debería permitir descubrir prácticamente todas las estrellas que varíen más de 0,1 magnitudes. El presente trabajo es una muestra de lo que podría obtenerse, pues hay que tener presente que sólo fueron analizadas unas 300 estrellas candidatas y además se descartaron todas las que salieron variables irregulares.

Más información

Josep M. Gomez Forrellad (jmgomez@astrogea.org) pertenece al Grup d'Estudis Astronomics.