La observación pormenorizada comenzó a las 2:45 TU y finalizó a las 5:35 TU. A partir de las 5:35 TU y hasta las 6:00 TU se procedió a un conteo global de fugaces en tramos de cinco minutos. A partir de ese momento se abandonó la observación a causa de las primeras luces del crepúsculo matutino.
Los resultados finales se publicarán en la revista Huygens 35, ya que durante la observación pormenorizada quedaron registradas entre 300 y 400 estrellas fugaces que habrá que analizar cuidadosamente. Se observaron muchos meteoros brillantes. Como descripción general podemos decir que la mayoría fueron lentos, de duración por debajo del segundo y de color blanco.
Los datos definitivos que podemos avanzar son los derivados del conteo que se realizó a partir de las 5:35 TU. La tasa horaria (TH) de 5:35 a 5:40 fue de 264 estrellas fugaces, de 5:40 a 5:45 de 228, de 5:45 a 5:50 de 180, de 5:50 a 5:55 fue de 204 y, finalmente, de 5:55 a 6:00 TU la TH fue de 168 estrellas fugaces por hora. La tasa horaria media de 5:30 a 6:00 TU fue de 214 meteoros por hora. A falta de organizar los datos registrados de 2:45 a 5:35 TU, aparentemente la tasa horaria se mantuvo en valores similares durante ese intervalo de tiempo, con posibles picos a las 3:35 , 4:05 y 5:05 TU.
El máximo de las Gemínidas se había previsto para las 4:00 TU con una THZ cercana a 120 meteoros por hora.
Gemínidas desde Navarra
En otro informe, Mikel Berrocal, de la AAV-BAE, nos comenta qué tal se observó la lluvia desde Navarra: «Después de mucho pensar, salimos de Bilbao a las 23:00 horas del día 13 hacia la Sierra de Urbasa, NA con intención de hacer fotografia, si el tiempo lo permitía».» Una vez llegados a destino, el inmenso nubarrón seguía cubriendo todo el cielo. Optamos por seguir hacia el Sur, hasta llegar a Dicastillo, cerca de Estella, donde tuvimos todo el horizonte despejado sin interrupción hasta el final de la observación a las 7:00 local».
» Con una MALE de 5,7 se hicieron conteos de 80-112 met/hora, con una actividad alta y sostenida a lo largo de la noche. El agradable vientecillo y la temperatura (-2ºC) permitieron tomar fotografías sin temor al rocío, tarea a la que nos dedicamos entre sintomas de congelación. Pero merecio la pena. Raras veces es posible contemplar una actividad tan alta, con buen cielo y además, ¡con el permiso de la Luna! Por lo menos desde los cielos de por aquí. En cuanto se realicen los conteos, revelado, calculos, etc. pondremos a vuestra disposición el material».
