Mira, la estrella cometa

2002 EA: Crónica del descubrimiento de un asteroide peligroso

Rafael Ferrando, español que descubrió hace un par de semanas uno de los pocos asteroides cercanos a la Tierra capturados por un astrónomo aficionado, relata los detalles de su odisea.
El 2 de marzo de 2002, como es habitual en las noches de observación, me preparé para tomar exposiciones de varios cometas, supernovas y asteroides con mi telescopio LX-200 de 12 pulgadas (30 cm) y mi CCD ST9-E. Tras tomar algunas imágenes de varios cometas (P/2001 TU80 (LINEAR-NEAT), C/2002 C2 (LINEAR), y C/2001 C1 (Ikeya-Zhang) y de la supenova Sn 2002ap, comencé a tomar mediciones de recuperación de los asteroides que tuvieron pocos días de arco de observación en su primera oposición. Este trabajo es muy importante, porque muchos de estos asteroides se perderían si no se pudieran recuperar en su segunda oposición, y entonces su órbita no quedaría bien determinada.

El primer campo que observé fue el del 2000 QW65, un objeto del cinturón principal observado en un arco de 2 meses en 2000. Este campo también incluía dos asteroides numerados: el poco observado 1912 (Annubis) y el asteroide sin nombrar 5480 (1989 YK8).

En este campo vislumbré un débil rastro. Aunque puede que sólo fuera ruido en el CCD, también cabía la posibilidad de que pudiera ser un NEO, así que tomé otra exposición. Cuando apareció esta segunda exposición, cotejé las dos para ver si el misterioso objeto reaparecía y si se movía entre las dos imágenes. Haciendo esto pareció posible que pudiera ser un NEO, así que tomé dos exposiciones más.

Mientras las hacía, consulté el ordenador del Centro de Planetas Menores (MPC) y descubrí que no había ningún NEO conocido en esa posición. Al encontrarme con esto, el corazón se me subió a la boca y mi pulso se aceleró. Consciente de la importancia potencial del descubrimiento, obtuve la astrometría de las exposiciones y las envié al MPC. En segundos, el MPC contestó pidiéndome que siguiera a este objeto tanto como me fuera posible, ya que parecía ser un NEO.

La página de confirmación de NEOs del MPC generó automáticamente un anuncio con las posiciones que yo había proporcionado, pidiendo confirmación a otros observatorios. Al mismo tiempo, contacté con mi colega, Pepe Manteca, en Begues (Código UAI de Obs. 170), y enviamos una notificación urgente a la lista de correo de observadores de cometas de habla española llamada Cometas_Obs con la esperanza de que otro observatorio español pudiera confirmarlo, aunque el mal tiempo en la mayor parte de España lo hacía parecer improbable.

Pude seguir el objeto desde mi observatorio durante casi 5 horas, aunque comenzaron a aparecer niebla y nubes, y el objeto se hizo difícil de observar. Cada exposición que salía del CCD se medía y enviaba al MPC.

La primera exposición que mostraba el objeto fue tomada a las 21:46UT, y el MPC fue alertado justo a las 21:51UT. Cuando paré de observar - la última observación útil salió del CCD a las 01:12UT - y envié el último conjunto de mediciones, pude echarle un vistazo a la Página de Confirmación de NEOs y vi que el Observatorio Ondrejoz de la República Checa había presentado cuatro mediciones que comenzaban a las 00:32UT, menos de 3 horas después de mi parte inicial. El objeto estaba confirmado. Esto me permitió dormir mejor, ¡porque necesitaba unas cuantas horas de descanso!

Esperaba que el tiempo mejorara y que la noche del domingo pudiera recuperarlo. Sin embargo, la suerte no estuvo conmigo - estuvo nublado y no pude observar.  Sin embargo, esa noche, observadores de todo el mundo pudieron observar, entre ellos el Observatorio Astronómico de Mallorca (OAM), en la isla mediterránea de Mallorca, bastante cerca de mi propio observatorio y uno de los equipos alertados por el mensaje de correo de la noche anterior.

Con dos noches de observaciones, se le pudo calcular una órbita provisional y asignarle una designación (2002 EA). Se descubrió que el 2002 EA era un asteroide Apollo, uno que cruza la órbita de la Tierra y por tanto uno de la clase de NEOs potencialmente más peligrosos. Con un albedo del 15%, será de unos 130 metros de largo y pasará por detrás de la Tierra a unos 8,5 millones de kilómetros de distancia el 15 de marzo.

Rafael Ferrando es responsable del Observatorio Pla D'Arguines (Código UAI de Obs. 941), situado en Castellón (España).

Nota Aclaratoria: Este texto es básicamente una traducción de los comentarios de Rafael Ferrando sobre el descubrimiento. Sin embargo, he recibido autorización de él para hacer los cambios necesarios. Éstos han incluído añadir detalles y antecedentes adicionales para hacer al texto más legible (Mark Kidger).

(( Foco )) - Mark Kidger (IAC)

Leyendo las notas del descubrimiento del 2002 EA por Rafael Ferrando creo que la gente estará de acuerdo en que es una demostración espléndida de lo bien que maneja el sistema estos descubrimientos, y de lo sorprendentemente rápido que todo funcionó incluso en una noche de sábado.

A pesar del hecho de que hay programas sorprendentemente eficientes como el LINEAR, NEAT y LONEOS en el Hemisferio Norte, algunos objetos de un brillo significativo siguen colándose por la red. En este caso, el objeto ha sido descubierto sólo dos semanas antes de un encuentro (bastante) cercano - aunque es 20 veces la distancia de la Luna.

Como podrán ver los lectores, éste ha sido un descubrimiento por pura casualidad: resultó que el objeto estaba pasando cerca de otro asteroide que el astrónomo quería observar y Rafael Ferrando resulta ser una de las pocas personas que puede reconocer un rastro muy débil (aunque está señalado en las imágenes del descubrimiento, yo difícilmente puedo verlo en mi terminal), darse cuenta de que es un NEO que necesita más observación, y ser capaz de abreviar todos los resultados necesarios en línea. Esto sugiere que bien puede haber otros asteroides que se nos cuelan porque no son reconocidos - quizá a alguno de tus corresponsales de la comunidad NEO le gustaría comentar las implicaciones para las estadísticas del descubrimiento.

Mark Kidger (mrk@ll.iac.es) es investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.

Artículo aparecido en el boletín Cambridge Conference Network y traducido por Gabriel Rodríguez Alberich con el permiso de los autores.

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