Mira, la estrella cometa

Nuevas imágenes y sonidos de Titán

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha publicado sonidos y nuevas imágenes capturadas por la Huygens en Titán.
En la rueda de prensa de esta mañana, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha presentado nuevos datos enviados ayer por la sonda Huygens en su descenso y aterrizaje en la superficie de Titán, la luna más grande Saturno y la única del Sistema Solar con densa atmósfera.

Sonidos de otro mundo

Entre los datos publicados, se incluyen dos clips de sonido enviados por la Huygens y obtenidos por el instrumento Huygens Atmospheric Structure Instrument (HASI). El primero de ellos, de un minuto de duración, se trata de una reconstrucción de los sonidos durante el descenso. Da una impresión cercana a real sobre los sonidos que escucharía un explorador abordo de la Huygens: vientos (MP3).

El segundo clip reconstruye los ecos de radar (MP3) recibidos por la Huygens durante los últimos kilómetros de descenso a la superficie, hasta que la toca.

Estos son los únicos sonidos disponibles de otro lugar fuera de la Tierra tras los enviados por la sonda Venera 7 en Venus.

Los colores de Titán

Esta imagen ya fue publicada ayer en la primera conferencia tras recibir los datos y hoy aparece mejorada y procesada con la información espectral, y muestra los colores que vería un ser humano en Titán. Muestra una superficie tamizada por cantos rodados cuya composición es objeto de debate. Se especula con la posibilidad de que sean rocas o bloques de hielo erosionados por el viento. Los situados debajo del centro de la imagen miden unos 15 cm (izquierda) y 4 cm (centro) respectivamente. Según la ESA, la superficie es más oscura de lo esperado y está compuesta por una mezcla de agua y hielo de hidrocarburos. También hay evidencias de erosión, indicando una posible actividad fluvial.

La imagen de la izquierda la obtuvo la Huygens a 8 kilómetros de altura y en la versión original tiene una resolución de 20 metros por píxel. Se muestran dos tipos de terrenos diferente, con colores diferenciados y lo que parecen canales de drenaje que fluyen hacia el terreno más oscuro.

La imagen de abajo es una composoción que muestra una vista de 360° obtenida por la Huygens a 8 kilómetros de altura durante su descenso a la superficie de Titán. La Huygens se posó sobre el área negra hacia la derecha. A partir del movimiento de la sonda, se estima que los vientos tenían una fuerza de 6 ó 7 kilómetros por hora.

Las imágenes fueron capturadas por el instrumento Descent Imager/Spectral Radiometer (DISR), construido por la NASA en colaboración con otros centros de investigación.

¡Es como Marte!

John Zarnecki, responsable del Paquete Científico de Superficie, informó que se recogieron 3 horas y 37 minutos de datos de la Huygens, de los cuales 1 hora y 10 minutos son de la superficie. Zarnecki informó sobre los resultados de su instrumento, un penetrómetro (un aparato para medir la resistencia de la superficie y así comprobar su solidez). El instrumento penetró 15 centímetros y tuvo más resistencia al comienzo que al final. «Las analogías más cercanas serían arena húmeda y arcilla, materiales que tienen una consistencia mecánica similar».

En una entrevista realizada por Astrobiology Mazagine a Carolyn Porco (científica responsable de la imageniería de la sonda Cassini), destacó su emoción por los asombrosos resultados de la Huygens. «Parezco un disco rayado, pero ¡estoy tan sorprendida! No esperaba en absoluto que Titán fuera de esta forma. No esperaba que las imágenes fueran tan fácilmente interpretables [...] ¡Se parece a Marte!». Para Porco, los cantos rodados no son rocas sino hielo, ya que debido a la historia geológica del satélite todo el material rocoso original de Titán debería estar sepultado, aunque no descarta dicha posibilidad.

Ríos... ¿de qué?

Aunque aclara Porco que no es geóloga, opina que las imágenes muestran claramente que los canales de drenaje son de fluidos, en cuyo caso no podrían ser de agua líquida, debido a la gélida temperatura superficial de Titán. Podrían ser de lava, como los que han quedado grabados en la superficie lunar. Sin embargo, la hipótesis lanzada hace años por algunos científicos de que en Titán las lluvias de hidrocarburos realizan una función similar a la que el agua realiza en la Tierra toma fuerza: serían ríos de hidrocarburos. La pregunta de momento queda sin respuesta y abre otras: si son ríos, ¿qué compuestos fluyen por ellos? ¿durante cuánto tiempo? ¿fluyen en estos mismos momentos?

Descenso al infierno helado

La sonda Huygens descensió ayer a la superficie de Titán. Construida para sobrevivir al menos tres minutos en un mar de hidrocarburos, la sonda envió datos a la Cassini (su nodriza, que orbita alrededor de Saturno) durante dos horas. Hacias las 10:33 Tiempo Universal (GMT) se informó de que el radiotelescopio Green Bank había detectado la señal de la sonda Huygens en su entrada atmosférica en Titán, que fue capaz de seguir la señal durante más de dos horas. En total, fueron 18 radiotelescopios quienes escucharon a la Huygens. Los ingenieros calcula que la sonda tocó superficie entre las 12:45 y las 12:46 TU en una región es casi diametralmente opuesta a la que muestra su cara permanente a Saturno, del mismo modo que ocurre con la Luna y la Tierra.

Aunque la euforia ha sido casi total, la ESA ha iniciado una investigación para aclarar la pérdida de datos del primero de los dos canales de comunicación con la sonda Cassini. En particular, se han perdido los datos del Experimento de Viento y Doppler. Debido a que desde la Tierra, los radiotelescopios consiguieron escuchar a la Huygens, es posible que se puedan reconstruir los datos de este instrumento.

Titán

Titán fue descubierto por el holandés Christiaan Huygens en 1655, quien también descubrió los anillos de Saturno (la limitada calidad óptica de los telescopios de Galileo hizo que los confundiera con grandes satélites). Huygens fue un gran matemático y físico, que además inventó el reloj de péndulo, y en su honor la sonda europea que se zambullirá en Titán el próximo enero lleva su nombre.

Esta luna orbita alrededor de Saturno, el sexto planeta del Sistema Solar en distancia a la estrella y el segundo en cuanto a tamaño. Aunque durante años se consideró a Titán como el satélite más grande del Sistema Solar, mediciones precisas le relegaron al segundo puesto, tras Ganímedes (Júpiter). Aún así, con un diámetro de 5000 kilómetros, Titán es más grande que los planetas Mercurio y Plutón.

En 1908, el astrónomo español Josep Comas i Solá publicó un estudio en el que, a partir de las observaciones del oscurecimiento del limbo de Titán, dedujo la existencia de atmósfera. Y en 1944, Gerard Kuiper lo confirmó mediante observaciones espectroscópicas, en las que detectó metano. Titán es el único satélite del Sistema Solar con atmósfera digna de tal nombre. De hecho, la atmósfera de Titán es un 60% más densa que la terrestre, compuesta en su mayor parte -como en la Tierra- de nitrógeno. Al igual que nuestra luna, Titán solo muestra una de sus caras a Saturno.

La temperatura superficial del satélite es de -178°C. Se ha detectado agua, metano, etano y amoníaco. Aunque la temperatura es muy baja, la densa atmósfera permite una química compleja. Estos compuestos pueden combinarse y pasar por los estados líquido, sólido y gaseoso.

Por esta razón, Titán es de gran interés científico. Se trata de un pequeño mundo que tras las densas nubes, que han impedido su estudio desde la Tierra, encierra grandes enigmas.

Cassini-Huygens

Lanzada el 15 oct 1997, la misión Cassini-Huygens es la sonda planetaria más cara y compleja construida hasta el momento. Ninguna sonda ha estado tan cerca del planeta desde que la Voyager 2 lo visitara en agosto de 1981. La misión es una colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) e involucra a 2000 científicos de todo el mundo. La misión primaria tiene cuatro años de duración. Constará de unas 60 órbitas alrededor de Saturno. Se dedicará especial atención a su luna Titán, sus nubes y los anillos.

La Huygens es una sonda de descenso construida por la ESA que viaja con la Cassini. Su objetivo es Titán, y está preparada para sobrevivir escasamente una o dos horas en un infierno químico. La Huygens va a ser una de las máximas protagonistas de la misión, puesto que en Titán hay muchísimos compuestos orgánicos y una densa atmósfera.

Más información