La hora de Saturno

El planeta Saturno está bien situado en estas noches invernales para su observación.
Tal día como hoy, hace 330 años, nació en el Observatorio de París Jacques Cassini. Nació allí porque era hijo del otro Cassini, Giovanni Domenico, que entonces era uno de los más grandes astrónomos del mundo, y director de ese observatorio, y ese día, cabe pensar, una de las personas más felices también. Jacques fue astrónomo como su padre y también director de ese observatorio. La saga familiar continuó con el hijo de Jacques, César-François, y con el hijo de este, Jean-Dominique, que llegó a ser Conde de Cassini. Los Cassini aparecen irremediablemente ligados a Saturno, y al descubrimiento de que los anillos del planeta eran varios. Los anillos los había observado por vez primera Galileo en 1610 con su anteojo astronómico, pero no supo entender qué eran. Años después, en 1655, Huygens interpretó esas extrañas asas del planeta como un anillo que giraba en torno al mismo.

Cuando la NASA decidió mandar a Saturno una sonda espacial para explorar el planeta, los anillos y sus 56 lunas conocidas, decidió llamar a la misión Cassini. Desde hace dos años y medio está orbitando en torno a Saturno, y mandándonos sorprendentes datos e imágenes. Sorprendentes porque se trata de un mundo tan diferente del nuestro que sólo puede darnos sorpresas, por lo increíble que resulta ser Titán, la luna mayor de ese planeta, con lagos de metano, campos de dunas, nieve, o geíseres. O porque se va conociendo mejor cómo son esos anillos que podemos ver desde la Tierra con telescopio. Precisamente estas noches Saturno nos acompaña en el cielo, en la constelación de Leo, y podemos observarlo perfectamente.

Quienes tengan, claro está, ganas de mirar al cielo con todo lo que tenemos por aquí abajo pendiente, que ya es mucho tener. Pueden liar a un amigo que tenga telescopio, o acercarse por la sede de alguna agrupación astrónomica y disfrutar así de la observación de ese anillo saturniano que, hace más de cuatrocientos años, un teólogo llamado Leo Allatius interpretó como el Santo Prepucio proveniente de la circuncisión del niño Jesús. Sobran los comentarios.

Javier Armentia es Director del Planetario de Pamplona. Artículo publicado en el Diario de Noticias de Navarra.