Mira, la estrella cometa

Nova Sco 2007, visible a simple vista

Una estrella invitada puede verse estos días de madrugada en la constelación de Scorpio.

Descubrimiento

El pasado día 4 feb 2007, los japoneses Yuji Nakamura y Yukio Sakurai descubrieron de forma independiente una nueva estrella situada en la constelación de Scorpio, en magnitud 9, utilizando cámaras digitales y teleobjetivos (135 mm y 180 mm respectivamente). Desde entonces, la estrella ha subido de brillo de forma paulatina, haciéndose visible a simple vista.

La >Nova Sco 2007 es una de las novas más brillantes de los últimos años. En 1999, cuando la Nova Aql 1999 nº 2 llegó también a magnitud 3.

Localización

La posición de la nova es:

AR  = 16h 57m 41,26s
Dec = -32° 20' 35,6"

Estas coordenadas (J2000.0) corresponden a la constelación de Scorpio, visible en estas fechas de madrugada. En la magnitud actual, la nova puede observarse a simple vista y desde lugares con moderada polución luminosa, pero cuando disminuya serán necesario instrumentos ópticos como prismáticos y telescopios.

¿Qué son las novas?

Hoy en día estamos acostumbrados a observar cometas brillantes, eclipses y otros fenómenos celestes. Gracias al empeño de los científicos, hoy conocemos con un satisfactorio grado de detalle la mayor parte de estos eventos. Pero en el pasado, los astrólogos reales debían justificar como señales de buenos o malos augurios estos eventos (y en muchas ocasiones, fueron decapitados en el intento: a menudo los reyes y emperadores eran tan caprichosos como estos eventos). El fenómeno de las estrellas nuevas no es inusual. Históricamente, se registran desde hace milenios, aunque hasta la época de los astrónomos renacentistas todavía no estaba claro si eran eventos que ocurrían en nuestra atmósfera o más allá. Actualmente, se descubren varias novas al año, algunas de ellas por astrónomos aficionados.

Todas las estrellas son bolas de gases, compuestas original y casi enteramente por hidrógeno y helio. La proporción de estos elementos está explicada por la teoría de la Gran Explosión y se da en todo el Universo. La vida de una estrella está relacionada con su masa (la cantidad de materia que la compone). Si es masiva, vivirá poco tiempo y finalizará sus días mediante una explosión en forma de supernova. Si es poco masiva, vivirá mucho tiempo y finalizará sus días en forma de enana roja o blanca. En cualquier caso, el núcleo de las estrellas es un reactor nuclear que fusiona los elementos más ligeros en elementos más pesados, por ejemplo, el hidrógeno en helio. Mediante este proceso la estrella obtiene como residuo de la fusión de átomos energía, que utiliza para soportar su propio peso y que finalmente emite al espacio.

Las novas son fenómenos cataclísmicos de menor intensidad que las supernovas. Las novas clásicas son sistemas binarios, esto es, compuestos por dos estrellas. Una de ellas es una enana blanca y la otra, una estrella roja. Las enanas blancas se originan a partir de estrellas de masa media. Tras convertir todo el hidrógeno en helio (proceso que dura miles de millones de años), la estrella se reconfigura para fusionar helio en carbono y como resultado, la estrella se expande. Sin embargo, las capas exteriores de la estrella se enfrían, por lo que en lugar de una estrella de color amarillo pasamos a una estrella gigante de color rojo (gigante roja). Finalmente, estas capas externas se lanzan al espacio formando bonitas nebulosas planetarias: como resultado, solo queda un núcleo de carbono y oxígeno: la enana blanca.

Cuando una enana blanca orbita cerca de una estrella, la enana roba materia de las capas externas (ricas en hidrógeno) a su compañera debido a la atracción gravitatoria. Esta materia robada pasa a crear un disco de materia que cae en espiral hacia la enana blanca. Cuando la cantidad de materia robada por la enana blanca llega a la cienmilésima parte de la masa del Sol, la densidad y temperatura es tal que ocurre una explosión termonuclear. Esta explosión lanza al espacio la capa externa de la enana blanca a grandes velocidades. Como consecuencia, el brillo del sistema doble aumenta varias magnitudes: tenemos una nova. Se calcula que en nuestra galaxia, la Vía Láctea, ocurren de promedio unas 25 novas al año. También se han descubierto novas en galaxias cercanas, como M31 (Andrómeda).

Cuando este evento es observados en el mismo sistema de forma reiterada, los astrónomos hablan entonces de nova recurrente. Por lo general, la enana blanca tarda algunos miles de años en volver a concentrar la materia necesaria, pero en algunos casos este intervalo es mucho menor. Es el caso de T Pyxidis, que explosiona cada 20 años.

Existen varios tipos diferentes de novas. En algunos casos especiales, las enanas blancas no expulsan por completo el material robado, por lo que aumentan su masa neta. Si dicha enana blanca alcanza el límite de 1,4 masas solares, reventará en forma de supernova, uno de los fenómenos más energéticos del universo.

La observación de novas y supernovas ayuda a los astrofísicos a entender mejor la evolución de las estrellas. Los astrónomos aficionados han jugado un papel destacado en el descubrimiento y observación, tanto de novas como de supernovas, tan solo es necesario algo de paciencia y tiempo para recorrer el cielo en su búsqueda.

Referencias