Réplica del telescopio de Galileo

El telescopio, ¿un invento español?

En 2009 se celebra el VI centenario del telescopio de Galileo. Pero ¿quién inventó el telescopio? Algunas pistas históricas apuntan a un posible origen español.

Del Manuscrito Voynich al telescopio de Galileo

Todo esto comienza para mí de una forma fortuita. Mi novela El Castillo de las Estrellas tiene como eje central no sólo la Astronomía, sino también el conocido e indescifrado Manuscrito Voynich. Uno de los tipos que más tiempo ha invertido escudriñando sus páginas es el británico Nick Pelling. Tiene su propia teoría acerca del origen milanés del libro, tiene su propio libro sobre el libro The course of the Voynich y, además, continúa actualizando información en un blog llamado Voynich News

De la muchas noticias que refleja en su blog, Pelling se hizo eco de mi novela y de muchas otras acerca del Voynich. Hasta aquí todo normal. Pero al poco tiempo me escribió para preguntarme acerca de una cuestión bastante curiosa. En los grabados del Voynich, y en los primeros intentos de su traducción, circuló la teoría de que el monje franciscano Roger Bacon -siglo XV- no sólo lo había escrito, sino que incluso habría incluído en él -de forma sucinta y cifrando el texto- algunos ingenios extraordinarios. Como la invención del microscopio o el descubrimiento de alguna galaxia, lo que implicaba obviamente el uso de telescopios. Aunque hoy en día estas hipótesis suenan ya disparatadas, tipos como Nick de mente despierta desvían sus investigaciones hacia objetivos paralelos. La pregunta simple es: ¿cuándo y quién inventó el telescopio?

Las patentes holandesas

Recientemente se ha publicado un libro sobre Galileo: Galileo's Glassworks, escrito por Eileen Reeves. El propio Nick lo comenta en su blog aquí. ¿Cómo llegó el telescopio a manos de Galileo? La teoría comúnmente aceptada es que el Senado de Venecia, sabedor de este invento -parece que procedente de los Países Bajos-, le encargó construir algunos con el fin de utilizarlos para la vigilancia, algo tan necesario en un Estado que vivía del comercio marítimo. Si uno recurre a la la Wikipedia, la paternidad del telescopio es para Hans Lippershey. Pero tampoco está muy claro. De hecho tuvo sus más y sus menos con el hijo de un tal Zacharias Janssen, que lo reclamó. Incluso otro más quiso meter la cuchara, un señor de nombre Jacob Metius.

Hans LippersheyLo que sí parece comprobado es que Lippershey lo entregó a Mauricio de Nassau para usarlo en la guerra contra los españoles y que le dieron 900 florines como pago. Aunque parece que no lo patentó. Pero permanece escrito que «...el portador reclama los derechos sobre cierto artefacto por medio del cual todas las cosas a grandes distancias pueden ser vistas como si estuvieran cerca si se mira a través de unos cristales, y afirma que es invención...»

El discípulo de Galileo

La conexión española parece que tiene su origen en Jerónimo Sirturo (o Girolamo Sirtori, originario de Milán), discípulo de Galileo, y de un libro que publicó sobre el telescopio en Francfort en 1618, Telescopium siue ars perficiendi nouum. Al parecer habría viajado a España, «donde se habría encontrado con un viejo artesano que manejaba herramientas para pulir lentes y tendría el manuscrito de un monje en el que se describiría con detalle el arte perdido de la óptica, y en particular las curvaturas cruciales de las lentes».

La mayor parte de historiadores objetan que este párrafo no describe realmente una fabricación de un telescopio, pero tanto la mencionada Eileen Reeves, como anteriormente Albert van Helden (un holandés que en 1977 publicó un excelente libro llamado La Invención del Telescopio) dan el nombre del artesano español: un catalán Rogeti Burgundi Barcinonae.

Juan Roget, fabricante de telescopios

¿Qué sabemos de los hermanos Roget? Parece que originarios de Gerona o de Barcelona, su legado fue recogido por el estudioso José M. Simón de Guilleuma en 1958, en los Annals del Institu d'Estudies Gironins. El breve documento se encuentra en la red (aquí). Según el historiador, Juan Roget habría mostrado al italiano Sirturo -además de la armadura de su telescopio, enmohecido por la acción del tiempo-, las fórmulas para su construcción, y le autorizó para anotar las proporciones. También se añade que Juan Roget era hermano de un Roget de Borgoña, que residía en Barcelona y que con ayuda de sus tres hijos -uno de ellos monje, dominico por más señas-, fabricaban telescopios.

La existencia de los Roget está documentada: el anteojero Juan estuvo casado con una francesa de nombre Juana y falleció entre 1617 y 1624. Su hermano en Barcelona era Pedro y su mujer Catalina Isern, con la que tuvo tres hijos, uno de los cuales -Miguel- era ciertamente dominico. Existe constancia de hasta tres olleres de llarga vista, uno de los cuales perteneció a un noble, Pedro de Cardona, por lo que tuvo que ser fabricado antes de 1608, que es la fecha en la que Hans Lippershey (y también Jacob Metius) reclamó a los estados generales de los Países Bajos la patente de su invención. En paralelo, aparece otro telescopio en Italia en 1590, posiblemente reproducido -según Cronelis de Waards, citado en un libro suyo de 1906- por Raffael Gualterrotti en 1598 y copiado más tarde por Zacarías Jansen -el tercer holandés en discordia- en el año 1604.

Todo un lío de fechas, intereses y derechos de autor. El final feliz es que cayó en manos de Galileo en 1609, tanto da quien lo inventara primero. O dónde. Aunque no es mala cosa que tanto el primer telescopio como el último -o mayor- estén por aquí cerquita.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente el 2 de mayo de 2008 en el blog del autor, Enrique Joven (astrofísico del Instituto de Astrofísica de Canarias y autor de la novela El Castillo de las Estrellas). Esta semana los medios de comunicación se han hecho eco de la aparición del artículo de Nick Pelling en la revista History Today. Enrique y Nick publicarán un artículo más detallado en la revista española Astronomía el próximo mes de noviembre.

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