Meteorito de Peekskill

Un pequeño asteroide impactará con la Tierra

En la madrugada del 6 al 7 de octubre de 2008, un pequeño asteroide de 1 metro de diámetro se desintegró en su paso por la atmósfera terrestre sobre el norte de África.

Descubrimiento

6 oct 2008. Según una nota de la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN), «el Observatorio de Mount Lemmon detectó la pasada noche un asteroide en ruta de colisión con la Tierra (al 90% de probabilidad según estimaciones de Bill Gray). El objeto tiene un diámetro aproximado entre 1 y 5 metros (su magnitud absoluta es 30) por lo que puede producir un superbólido de los más luminosos de los últimos tiempos. Las dimensiones del objeto no son preocupantes y se espera que la atmósfera terrestre actúe como un eficiente escudo protector». El objeto fue descubierto por Richard Kowalski durante el transcurso del proyecto de catalogación de asteroides Catalina Sky Survey.

Según NEODyS, la probabilidad de impacto es de entre el 99,8% y el 100%. La oficina de Objetos Cercanos a la Tierra del JPL-NASA también coincide en estas predicciones, por lo que se da por seguro. Según Steve Chesley (JPL), la entrada atmósferica será probablemente sobre el norte de Sudán el 7 de octubre de 2008 a las 02:46 TU. El asteroide entrará viajando desde el Oeste al Este (281 grados de azimut) con un ángulo de 19 grados y a una velocidad de 12,8 km/s por lo que no se espera que sobreviva ningún fragmento de gran tamaño. [Animación de la aproximación a la Tierra vista desde el asteroide]

El efecto producido por este asteroide, calcula el NEODyS será la liberación de 1 kilotón de energía, en una o varias explosiones durante su entrada atmosférica. Por tanto, según NEODyS, no se espera ningún daño en la superficie, aunque estos efectos son difíciles de predecir. Este equipo de investigadores, compuesto por Andrea Milani, Maria Eugenia Sansaturio, Fabrizio Bernardi y Giovanni B. Valsecchi, informa que no se debe confundir este evento con otros artificiales.

El objeto, denominado provisionalmente como 8TA9D69 y ya catalogado como 2008 TC3, no supone ningún riesgo para la vida en la Tierra. Solo los asteroides mil veces mayores (de 1 kilómetro de diámetro) podrían producir efectos localmente catastróficos. Esta es la primera vez que se predice la entrada atmosférica de un asteroide.

Seguimiento del asteroide

7 oct 2008. Astrónomos aficionados españoles del grupo Cometas_Obs siguieron al asteroide mediante sus telescopios, obteniendo mediciones de su posición y curva de luz. Mediante la comparación de observaciones realizadas en la península y en Canarias calcularon la distancia a la que se encontraba el asteroide en cada momento por el método de paralaje. Los observadores son Ramón Naves, Montse Campàs, Gustavo Muler, Juan Antonio Henríquez y Rafael Benavides (quien cuenta su experiencia en Crónica de la observación del asteroide 2008TC3).

El asteroide fue observable hasta las 01:45 UTC, cuando entró en el cono de sombra de la Tierra. Según estimaciones de Montse Campàs, el 30% de las observaciones mundiales del asteroide fueron realizadas por el grupo español.

El asteroide se volatilizó en una zona poco poblada de la Tierra y la rapidez con la que se descubrió y llegó a la Tierra impidió preparar observaciones in situ. Sin embargo, según Spaceweather hay confirmación del avistamiento por parte de un piloto de una línea aérea holandesa, que pudo ver de lejos la entrada atmosférica del asteroide sobre Sudán.

Bolas de fuego celestes

Las estrellas fugaces tienen solo el tamaño de granos de arena, pero cuando tienen mayor masa se llegan a ver como bolas de fuego. En España tenemos casos recientes. Una de estas bolas de fuego más famosas es la del meteorito de Peekskill. El 9 de octubre de 1992, un asteroide de unos 2 metros de diámetro cruzó varios estados de EEUU, incluyendo Peekskill (Nueva York). En dicha ciudad, maravilló a los espectadores de un partido de fútbol americano. El evento fue registrado en múltiples fotos y vídeos. Parte de la roca celeste llegó a la superficie en forma de meteoritos, uno de los cuales impactó contra un coche estacionado en la ciudad.

Cuanto mayores son, más peligro suponen. El 30 de junio de 1908, en la región de Tunguska, una bola de fuego arrasó con 2150 kilómetros cuadrados. Los árboles cayeron de forma radial, señalando el epicentro del estallido. Varias poblaciones quedaron calcinadas y el resto arrasadas. Esta explosión se hizo sentir a muchos miles de kilómetros, por todo el planeta. Se estima que el diámetro del cometa o asteroide sería de unas decenas de metros y la energía liberada fue de entre 10 y 15 megatones.

De forma menos común, asteroides de más de 1 kilómetro de diámetro impactan con nuestro planeta y producen extinciones masivas. Fue el caso del asteroide que impactó hace 65 millones de años en la península del Yucatán (México) y que acabó, entre otras especies, con los dinosaurios. En este caso, se trató de un asteroide de unos 10 kiĺómetros de diámetro y liberó una energía de 192 millones de megatones.

Aunque la probabilidad de que eventos catastróficos sucedan en nuestro tiempo de vida son remotas, astrónomos profesionales y aficionados monitorizan el cielo para catalogar todos los asteroides de más de 1 km de diámetro que pudieran ser un peligro para la Tierra. Como en medicina, es más eficaz prevenir que curar. Y ya se sabe que los dinosaurios murieron por no tener un programa espacial.

Referencias