Mira, la estrella cometa

2003 UB313: «Es improcedente hablar de un nuevo planeta»

Javier Licandro, experto en objetos transneptunianos del Instituto de Astrofísica de Canarias, opina sobre la detección del calificado como "décimo planeta".

En estos días hemos tenido 3 descubrimientos muy importantes, y todo gracias al primero de ellos, el TNO 2003 EL61. Me explico. El 28 de julio, José Luis Ortiz y colaboradores (IAA) reportan la detección de un TNO en magnitud visual 17,6, el cual recibe la denominación preliminar 2003 EL61. Este es, en ese momento, el TNO más brillante conocido despues de Plutón. Dado que el albedo de Plutón es del 60%, si este fuera un objeto con un albedo menor, digamos 10%, estaríamos hablando de un objeto de un tamaño similar. El que tanto este como 2003 UB313 no fueran anunciados antes se debe a que lo detectaron en imágenes tomadas en Sierra Nevada en 2003, pero que no habían analizado hasta la semana pasada.

A todo esto reacciona el grupo de Mike Brown, que ya lo habían detectado a principios de año. Este grupo tiene la sana costumbre de no desvelar estos descubrimientos hasta tanto no hayan observado con toda la batería de instrumentos posibles y hasta tanto estos no dejen de ser observables por estar en conjunción con el Sol. De este modo evitaban la "competencia" que otros grupos podrían hacerles en la caracterización física de los nuevos objetos. Esta práctica la hacían en el convencimiento de que nadie descubriría estos objetos. Tienen acceso a una tecnología que les permite observar amplias zonas de cielos, que los demás grupos que hacen búsqueda no tienen. Pero les salió mal, y Ortiz et al. se les quedaron con uno de sus objetos más interesantes. Por esta razón decidieron dar a conocer el descubrimiento de otros dos, 2005 FY9, que es un TNO de brillo algo mayor que 2003 EL61, y de 2003 UB313. Es un objeto similar, aunque de mayor tamaño, a Sedna, que ellos mismos detectaron en 2003 y solo dieron a conocer en 2004. Está mas allá del cinturón trans-neptuniano, a 96 UA del Sol. Es un objeto dispersado del disco, o scattered disk object. Como su nombre lo dice, los objetos dispersados son cuerpos que han sido eyectados del Cinturón trans-neptuniano, probablemente por la acción de los planetas gigantes. Sus órbitas suelen ser bastante elípticas y más inclinadas  que la de los TNOs clásicos. Es increíble que se detectara casi en el afelio. ¡En 200 años será mucho más brillante!

El brillo de UB313 nos indica que probablemente sea un objeto de mayor diámetro que Plutón. Pero con altísima probabilidad este no es el único, ni el mayor en esta región. Puede que existan decenas o algunas centenas de objetos de tamaño similar. Se trata sin duda de la detección de un objeto muy importante para comprender esta región del Sistema Solar, y en particular para estimar cuántos objetos nos podríamos encontrar allí, pero es improcedente hablar de un nuevo planeta. A estas alturas está más que claro, y espero que pronto la UAI lo deje debidamente establecido, que conocemos 8 planetas en el Sistema Solar, y que tanto Plutón, como 2003 UB313, son cuerpos menores helados en la región exterior del sistema. En la región de los planetas gigantes considerar a un cuerpo de tan solo 2000 km, que es además una bola de hielo y polvo, un planeta no es admisible, y mas considerando que ya conocemos al menos 7 objetos de este tipo de más de 1000 km de diámetro. Los planetas son cuerpos de una singularidad especial en el espacio que ocupan. No basta con establecer un determinado diámetro, un planeta debe ser un objeto casi único por sus características. Los planetas terrestres lo son en la cercanía del Sol, los gigantes gaseosos lo son mas allá de 5UA, pero Sednas y Plutones los hay en cantidad. ¿Cuál sería si no el límite?

Quizás algún día descubramos un objeto de decenas de miles de kilómetro en esa región, entonces estaremos hablando de un objeto singular. Ahora mismo 2003 UB313 es un objeto muy interesante, nos abre puertas a la investigación notables, pero, sin dudas, no es un planeta. Creo que es un error de parte de un grupo que tiene unos méritos extraordinarios, divulgar la noticia como si pudiera serlo. Podrá tener una repercusión mediática inmediata mayor, pero la confusión que generan es perjudicial. No es el primer error que cometen en su forma de divulgar (o no) sus detecciones. Espero que esto cambie, y que la UAI ponga de una vez por todas las cosas en su sitio.

Pero como investigadores en España, debemos destacar el trabajo de Ortiz y colaboradores en el IAA. La detección de 2003 EL61 no solamente ha representado el detectar un objeto muy interesante y que podemos estudiar en detalle dado su brillo, sino que ha abierto la puerta para que se dieran a conocer otras detecciones de TNOs brillantes, que de otro modo seguirían escondidas.

Javier Licandro (jlicandr@ll.iac.es) es investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias. Entre los campos de investigación de este astrofísico se encuentran los objetos transneptunianos. En 2001, su grupo detectó hielo en el transneptuniano Varuna.