Mira, la estrella cometa

El Hubble, sentenciado

El pasado viernes, el Administrador de la NASA anunció la cancelación de la próxima misión de servicio que el transbordador espacial tenía previsto realizar al Hubble.
En una reunión convocada por Sean O'Keefe en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, el administrador de la NASA explicó al equipo de responsables del Hubble su decisión de cancelar la cuarta misión de servicio al Hubble. Originalmente prevista para este año, después del desastre del Columbia había sido pospuesta al 2006.

Según los asistentes a la reunión, O'Keefe explicó que la misión requería medidas de seguridad adicionales a las utilizadas por las misiones a la la Estación Espacial, las únicas a las que se dedicará ahora la flota de transbordadores antes de su retirada en 2010. Para tomar esta decisión, se valoraron también los siguientes puntos:

  • Dada su importancia, sólo una misión al Hubble es digna de consideración, excluyendo la Estación Espacial.
  • Los vuelos que no tienen como destino la Estación Espacial, requieren la posibilidad de inspeccionar, reparar o rescatar al transborador mientras está en órbita.
  • Estos requerimientos sólo se pondrían en marcha para esta misión, no siendo de utilidad para ninguna otra.
  • La misión de servicio sólo extendería la vida del Hubble unos tres años.
  • Los científicos tienen acceso a otros telescopios, tanto en Tierra como en órbita.

Misiones de servicio

La arquitectura del Hubble es modular para permitir misiones de mantenimiento con el transbordador espacial. Con el brazo robótico, se captura al Hubble y durante varios días, los astronautas cambian instrumentos y se reemplazan piezas desgatadas, como los giróscopos (necesarios para el apuntado) o los paneles solares. También se le sube de órbita, ya que el rozamiento de la atmósfera produce un descenso de varios centenares de metros por año.

Hasta el momento, son cuatro las misiones de mantenimiento que la NASA ha enviado al Telescopio Espacial: En 1993, se instaló un aparato para corregir el defectuoso pulido del espejo primario, por el cual las imágenes se obtenían borrosas. En 1997, se instalaron nuevos instrumentos. La tercera misión de servicio se dividió en dos visitas, en diciembre de 1999 y en febrero de 2002, en la que se reparó los giróscopos, se cambiaron los paneles solares y se instalaron, también, nuevos intrumentos.

Muerte anunciada

El Hubble tenía fecha prevista de caducidad hacia el 2010, un par de años antes del lanzamiento de su sucesor, el Telescopio Espacial James Webb. Cuánto tiempo resta para su final depende de la vida de los seis giróscopos utilizados para el apuntado y de las baterías. También habría que tener en cuanta su caída debido al rozamiento de la atmósfera terrestre.

Con dos nuevos instrumento ya construidos a la espera de subir a órbita, el Instituto Científico del Telescopio Espacial (STScI) han comenzado a estudiar alternativas para mantenerlo a flote sin necesidad del Shuttle. Se han iniciado conversaciones informales con la ESA, que financió parte de su construcción. Imaginarias y poco factibles a priori, los ingenieros han comenzado a pensar sobre una misión robótica para cambiar las baterías.

La comunidad científica ha lamentado esta decisión. Además, aunque O'Keefe lo ha desmentido, algunos científicos relacionan esta cancelación con la reciente decisión del presidente Bush de regresar a la Luna, decisión que conlleva grandes ajustes en los presupuestos de la NASA. Entre las víctimas posibles, podrían contarse proyectos de gran interés científico.

La noticia tampoco ha contentado a todos los políticos. La senadora demócrata Barbara Mikulski, miembro del comité presupuestario de la NASA, afirmó que «el Hubble se ha convertido en el programa de más éxito de la NASA desde el Apolo. No puede cancelarse prematuramente con un garabato de un bolígrafo sin una rigurosa revisión mientras continúa las actividades de planificación, preparación y entrenamiento».

En Internet se ha puesto en marcha un sitio para recoger firmas y salvar al Hubble, Save the Hubble.

Cómo funciona el Hubble

El Telescopio Espacial Hubble es un satélite artificial que orbita a la Tierra a 600 kilómetros de altura una vez cada 90 minutos. Su funcionamiento no difiere mucho de un telescopio terrestre: su espejo es de 2,5 metros de diámetro, mucho más pequeño que los Keck (Hawai) de 10 metros, recolecta la luz que detectan una miriada de instrumentos. El Telescopio Hubble utiliza satélites de comunicaciones para estar permanentemente en contacto con el Instituto Científico del Telescopio Espacial (STScI), en Baltimore (EE.UU).

Herencia

Es difícil describir el aporte de Telescopio Espacial Hubble a la astrofísica, cosmología e imaginario popular sin utilizar adjetivos grandilocuentes. Debe su nombre al Edwin Hubble. Su historia comenzó a dibujarse en los años 60. Tras muchos problemas en su construcción, que costó 1500 millones de dólares, sufrió retrasos en su puesta en órbita, tras la explosión del transbordador Challenger. Finalmente, fue lanzado el 24 abr 1990.

Su misión principal ha sido medir la velocidad de expansión del Universo. Aparte de fotografiar más de 15 mil objetos, ha descubierto:

Referencias